colonial. Lo que resultó un grave error político-ideológico de gran magnitud fue que al constituirse el Frente Popular, una vez constituido, el conjunto de fuerzas que lo integraron siguieran olvidando que a 17 km de la península, en el norte de Marruecos, el gobierno republicano mantenía bajo su dominio un territorio colonial de 20.000kms cuadrados con una población superior al millón de habitantes. Y que dicho territorio, verdadero nido de buitres, de militares africanistas verdugos del pueblo marroquí constituía la base de operaciones del Tercio, la Legión, los Regulares y las tropas coloniales en general y, por ende, las fuerzas que fueron el principal apoyo militar de la sublevación fascista en gestación (El Frente Popular constituido para cortar el paso al fascismo le dejó a este un campo de operaciones para complotar que resultaría indiscutiblemente decisivo). Merced a esta política de naturaleza social-colonialista dando la espalda a las reivindicaciones nacionalistas de lo más avanzado del pueblo marroquí, una buena parte de este, pasó a ser de inmediato reserva directa de la sublevación. Los militares fascistas se apoderaron de todo el territorio del Protectorado en menos de veinticuatro horas sin apenas resistencia. Así mientras en el Estado español se aplastaba la sublevación en Madrid, Barcelona y la hacía fracasar prácticamente en toda la península, en el Protectorado, los puertos y aeropuertos, las unidades de élite y el material militar quedaban en manos de los sublevados. Se sabe que una delegación nacionalista marroquí se personó en agosto de 1936, entrevistándose con algunos dirigentes del Frente Popular, y con al menos del PSUC, Rafael Vidiella. La delegación marroquí exigía que la República proclamase la independencia del Protectorado, y apoyase con suministro de armas a las fuerzas nacionalistas que estaban dispuestas, si esto se cumplía, a luchar contra el ejército franquista en su propia base militar de partida: Marruecos.
Tag: Sahara Occidental
-
Sáhara Occidental: «La lucha armada determinará la causa saharaui»
El Sáhara nunca ha sido marroquí, el reino de Marruecos no podrá justificar que el Sáhara haya formado parte del citado reino alauita.«El genocidio de los nazis contra los judíos cosechó el odio de todos los pueblos de la tierra. ¿Por qué cree el gobierno de ese país que el mundo será insensible a este macabro genocidio que hoy se está cometiendo contra el pueblo palestino? ¿Acaso se espera que ignore cuánto hay de complicidad por parte del imperio norteamericano en esta desvergonzada masacre?» (Palabras de` Fidel Castro… ¿Podríamos decir esas mismas palabras sobre el pueblo saharaui, décadas de muerte y exilio, sin ningún derecho sobre su tierra?).“El Sáhara nunca ha sido marroquí, el reino de Marruecos no podrá justificar que el Sáhara haya formado parte del citado reino alauita. A lo largo de la historia, Marruecos nunca envió ningún gobernador marroquí al Sáhara, ni tampoco los saharauis han rendido pleitesía a ningún monarca marroquí” (Mohamed Sidi Brahim Basir) declaración del guerrillero saharaui “desaparecido” asesinado por el Estado español.Ni olvido ni perdónSe trata de la necesidad activa con el Sáhara de agarrarme y agarrarte a la tierra al fin, contra la alienación oculta que propagan los grandes medios y empresas de la información para mantener y distorsionar el desierto informativo, de eso se trata en definitiva, de que te veas en mi de que me vea en ti agitando contra el imperialismo macabro de la muerte. De la descolonización del Sáhara estamos hablando. La toma de las armas del pueblo saharaui no es un sueño vano, es lucha de vida dispuesta a morir, para poder vivir. La oligarquía financiera internacional es culpable de sostener el colonialismo sobre el Sahara, más repudiable, especulador y ruin junto con el de Palestina, de los siglo XX y XXI. Sádica avaricia ya que de justicia estoy hablando. De cómo sus tentáculos ocupan todo hasta la mentalidad de Pedro Sánchez (presumible presidente del gobierno de la “España invencible”) deformando la realidad, ocultando los hechos reales, improvisando una cultura de terror, una ideología de ocupación, un pensamiento fascista.Es la sombra imperialista de la CIA, del Pentágono y también de la Unión Europea. Es la frivolidad especuladora sin escrúpulos proyectando al mundo un falso poder y dueño apostando por él, el propio gobierno del Estado español junto al fascismo internacional e imperio de las guerras por el mundo aplastando revoluciones. Es la descomposición social sembrada por las dinastías monárquicas hasta nuestros días, como la restaurada en 1874. Son sus aventuras y proyectos propios ajenos a los pueblos apuñalados por la espalda, su demencia, que lejos de paliar el hambre y la atroz miseria (hoy en Marruecos seguido de “España”) genera ambición colonial entre sus tropas, crímenes y ocupaciones que llegan a la desesperación social e impotencia, reforzando entonces, el más desproporcionado cuadro de jefes y oficiales militares repatriados de las últimas colonias del viejo imperio, aprovechando las contradicciones históricas entre los dos grandes imperios colonialistas de Inglaterra y Francia, favoreciendo sus propósitos lanzándose descabelladamente a primeros del siglo XX a la ‘La aventura de África’.Las campañas de África fueron una escalofriante sangría en lo humano y económico. Dando todo tipo de privilegios y oportunidades a jefes y oficiales vividores del ejército que la monarquía sostenía en Marruecos, ascensos, medallas y medallones además de enriquecerse con su parte del botín colonial institucionalizando la corrupción entre sus incondicionales. Sacrificó decenas de miles de jóvenes de los pueblos dependientes de su descompuesta y corrupta dinastía, y todo, por una causa que solo servía a intereses colonialistas estrechamente ligados a la corona de Alfonso XIII y a las ambiciones puro castrenses de generales, jefes y oficiales del ejército colonial, reaccionarios leales, “los africanistas”: Regulares del Tercio y de la Legión, ‘los gentiles hombres de su majestad’ formándose con todo lo más retrógrado, degradado y sanguinario de la sociedad. Ellos, los preferidos del rey felón, los que ganaban sus galones asesinando por doquier, los Franco, Millán Astray, Sanjurjo, Mola, Goded, Yagüe, Fanjul, Valera, Aranda, Alonso Vega, García Valiño, Muñoz Grandes, Esteban Infantes y otros. Piezas claves consolidando un ejército de casta que había hecho de la rapiña su verdadera profesión, su razón de ser, constituyendo ya el brazo armado de la reacción criminal del fascismo internacional.Para reprimir la Revolución de Octubre de 1934, en Asturies, las castas reaccionarias en el poder destacan a los generales africanistas en especial a uno de sus hombres fuertes, Francisco Franco, el asesino, el que daría años después un golpe de estado convirtiéndole en uno de los mayores genocidas del mundo junto con Hitler y Mussolini. De lo que se deduce que la reacción oligárquica sí que supo utilizar su brazo armado, no solo para proteger sus intereses en las colonias, sino para reprimir al “propio” pueblo y llegado el momento para encabezar la sublevación fascista, por el contrario, los dirigentes republicanos no alcanzaron a depurar en lo más mínimo, ni siquiera, a revisar la política colonial. A raíz de octubre de 1934, los generales Fanjul, Franco, Goded, Mola, jefes como Aranda, Varela, Yagüe, Moscardó y otros, los fue colocando en puestos claves del ejército el propio jefe fascista José María Gil Robles (al que el pueblo cantaba repitiendo dos veces su nombre con la coletilla musical ¡vete a la mierda!! ¡no pretendas engañar al pueblo trabajador!! así una y otra vez a bombo y platillo en ritmo de desfile cuya canción pasó de abuelos a padres e hijos). Podemos afirmar sin equívoco que el periodo republicano iniciado en 1931, no supuso ventaja ni avances alguno ni para las capas más pobres del pueblo republicano ni para los pueblos de las colonias (Protectorado de Marruecos, Sáhara, Guinea Ecuatorial). Los gobiernos republicanos tanto los de coalición republicano-socialista como los de ‘bienio negro’ prosiguieron la misma política colonial de la monarquía, llevándose a cabo incluso nuevas operaciones militares, como la ocupación de Ifni y parte del Sáhara en 1934. Todas las demandas presentadas a las autoridades republicanas tendentes a mejorar la situación de las poblaciones colonizadas incluso las más moderadas, fueron rechazadas, ninguna de las libertades conquistadas a raíz del 14 de abril de 1931 llegaron más abajo de Tarifa.Resulta históricamente incomprensible que los gobiernos republicanos y los líderes socialdemócratas (PSOE) no hicieran nada por resolver el problema
colonial. Lo que resultó un grave error político-ideológico de gran magnitud fue que al constituirse el Frente Popular, una vez constituido, el conjunto de fuerzas que lo integraron siguieran olvidando que a 17 km de la península, en el norte de Marruecos, el gobierno republicano mantenía bajo su dominio un territorio colonial de 20.000kms cuadrados con una población superior al millón de habitantes. Y que dicho territorio, verdadero nido de buitres, de militares africanistas verdugos del pueblo marroquí constituía la base de operaciones del Tercio, la Legión, los Regulares y las tropas coloniales en general y, por ende, las fuerzas que fueron el principal apoyo militar de la sublevación fascista en gestación (El Frente Popular constituido para cortar el paso al fascismo le dejó a este un campo de operaciones para complotar que resultaría indiscutiblemente decisivo). Merced a esta política de naturaleza social-colonialista dando la espalda a las reivindicaciones nacionalistas de lo más avanzado del pueblo marroquí, una buena parte de este, pasó a ser de inmediato reserva directa de la sublevación. Los militares fascistas se apoderaron de todo el territorio del Protectorado en menos de veinticuatro horas sin apenas resistencia. Así mientras en el Estado español se aplastaba la sublevación en Madrid, Barcelona y la hacía fracasar prácticamente en toda la península, en el Protectorado, los puertos y aeropuertos, las unidades de élite y el material militar quedaban en manos de los sublevados. Se sabe que una delegación nacionalista marroquí se personó en agosto de 1936, entrevistándose con algunos dirigentes del Frente Popular, y con al menos del PSUC, Rafael Vidiella. La delegación marroquí exigía que la República proclamase la independencia del Protectorado, y apoyase con suministro de armas a las fuerzas nacionalistas que estaban dispuestas, si esto se cumplía, a luchar contra el ejército franquista en su propia base militar de partida: Marruecos.Era evidente que en aquellas circunstancias declarar la independencia de Marruecos significaba oponerse directamente al colonialismo francés, chocar abiertamente con el gobierno socialdemócrata de León Blum “pretendido aliado”, cosa que no iban hacer por su propia voluntad ni los dirigentes socialdemócratas ni los republicanos. ¿Pero y el Partido Comunista? Contaba ya no sólo con la suficiente fuerza e influencia de masas, sino también, con dos ministros en el gobierno del Frente Popular y con otras potentes palancas como para en nombre de la causa común, que era ganar y aplastar el fascismo, haber exigido la declaración de independencia de Marruecos y la renuncia a las colonias. De lo que se deduce que el Frente Popular, especialmente el Partido Comunista como fuerza independiente, por las razones que fueran dieron la espalda dejando el campo libre a los fascistas, quienes hasta entonces y excepto las unidades mercenarias de Regulares, sólo habían logrado reclutar contados jóvenes marroquíes. La República, el Frente Popular, la clase obrera y los campesinos pagaron pronto las consecuencias de ésta política. En 1937 al mando de los facciosos ya había en la Península más de 150.000 mercenarios marroquíes. Hoy, en siglo veintiuno, a las puertas de despedir el 2020 siniestro en pandemia, con tantas o más muertes que en la I Guerra Mundial (nunca sabremos las cifras reales de muertes ocasionadas por el mundo), el gobierno, y especialmente el presidente Pedro Sánchez ni siquiera puede hablar del Sahara, aunque quisiera posicionarse por una solución dialogada, que no lo quiere, Marruecos tomaría todo tipo de represalias que complicaría los sucios negocios durante décadas de las tiranías capitalistas, europea, marroquí, e imperio norteamericano. A Europa no le interesa ni el pueblo saharaui ni el palestino ni ningún pueblo del mundo.NOTA (histórica)Para poder entender mejor la acción retrógrada de las democracias en el Estado español, hay que ubicarse en noviembre de 1933, luego de haber sido promulgada la ley de elecciones en la que por medio de diversos mecanismos bajo presión de la burguesía, se violaba y deformaba el valor del voto directo. Se celebran elecciones de diputados a Cortes, debido a lo anterior, y por supuesto, a la división de las izquierdas, y en especial la de la clase obrera que dispersaron así sus votos, obtuvo mayoría la concentración de grupos de derecha que con 3.255.000 votos aproximadamente logran 217 diputados; mientras los grupos de izquierdas al dispersar sus votos con 3.550.000 obtienen sólo 99 diputados, dando paso a lo que se conoce como ‘bienio negro’ (Periodo que va desde la victoria unida de las derechas en las elecciones de noviembre de 1933, hasta que vence el Frente Popular en febrero de 1936). Bienio negro fue el intento de la reacción de tomar el poder “sin guerra”, dicha maniobra comenzó con estas elecciones y la instauración de un gobierno presidido por el crápula encarnado en alimaña y demagogo Alejandro Leroux. Los pasos posteriores a dichas elecciones fue el ir implantando una dictadura de corte fascista por medios “ilegales”, el siguiente fue el gobierno de centro-derecha en 1934, lo que produjo la inmediata reacción de la clase obrera: La Huelga General en todo el Estado, y la acción directa revolucionaria conocida como Revolución de octubre de los mineros en Asturies (Resistieron quince heroicos días antes de ser aplastados a sangre y fuego por los ataques de las tropas coloniales, enviadas por un General, Franco). Tras la ofensiva instalan un periodo de gran represión y agudizamiento de la dictadura fascista con miles de presos políticos y asesinatos, disolución de partidos y sindicatos, etc. Anidando el terreno para que entrase como ministro de Defensa, otro criminal, José María Gil Robles jefe de las derechas. Así se daban los últimos toques a la maniobra de implantar el fascismo en el poder por medios “constitucionales”… ¿No les suena al proceso de «transición democrática´´de imponer la monarquía legada por Franco?Las contradicciones se agudizan, las derechas se dividen según intereses, entre los que quieren implantar el fascismo en esta forma y los que propugnan por ir ya a la toma violenta del poder. Lo que produjo una crisis política que culminó con un nuevo gobierno centro-derecha disolviendo las Cortes el 4 de enero de 1936, convocando a nuevas elecciones. En ellas las izquierdas a iniciativa del propio Partido Comunista, José Díaz como presidente, acuerdan formar el Frente Popular, y el 16 de febrero de 1936, obtienen la mayoría absoluta en las Cortes con 257 diputados contra 57 del centro y 139 de las derechas poniendo fin al ‘bienio negro’. Las derechas ante la rotunda derrota acuerdan implantar el fascismo cueste lo que cueste. Imponen la violencia. Preparan la sublevación, con el apoyo del nazi-fascismo internacional y miles de mercenarios de las colonias, llevada a cabo unos meses después, lo que vergonzosamente llamaron guerra civil.(*) Maité Campillo: actriz y directora del Teatro Indoamericano Hatuey.Rebelión, 22 dic 2020#SaharaOccidental #Marruecos #Palestina #Normalización #Israel #Polisario #DonaldTrump #EEUU #USA -
Berlín critica a Estados Unidos en el conflicto del Sahara Occidental
Berlín (agencia de noticias dts) – El gobierno federal ha criticado el reconocimiento unilateral de la reivindicación marroquí sobre el Sáhara Occidental por parte de Estados Unidos. “Rechazamos el reconocimiento a expensas de una de las partes”, dijo el canciller alemán Niels Annen (SPD) a la revista “Spiegel”.
El gobierno saliente de Trump presentó recientemente un mapa de Marruecos en el que el área en disputa bajo el derecho internacional aparece como perteneciente al Reino de Marruecos. “Esto contradice las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, dijo Annen. El reconocimiento fue aparentemente el precio para establecer relaciones diplomáticas entre Israel y Marruecos, promovidas por el presidente estadounidense saliente. Está mal “abandonar 30 años de política estadounidense hacia el Sáhara Occidental por una rápida victoria en política exterior”, criticó el exasesor de seguridad de Trump, John Bolton. La normalización de las relaciones entre Marruecos e Israel es una buena noticia, dijo Annen. “Pero eso no cambia el hecho de que el estatus del Sáhara Occidental bajo el derecho internacional aún no está claro”. Alemania ha estado comprometida con una solución política al conflicto durante muchos años. Por iniciativa del gobierno alemán, el Consejo de Seguridad de la ONU debatió el lunes el conflicto en el Sáhara Occidental, pero sin resultado.PUSL, 23 dic 2020 -
Sahara, la traición de un Estado
El silencio cómplice ante las actuaciones del ejército marroquí contra la población civil saharaui resucita uno de los capítulos más vergonzosos de la historia reciente de España
– 22/12/2020Los bidanis saharauis (Bidán, nómada del desierto) siguen pagando los platos rotos de los inconfesables intereses de los dirigentes de un Estado débil, amoral e incompetente, capaz de traicionar y abandonar a una ‘provincia’ con sus habitantes –personas– que llevaban en sus bolsillos un DNI español. Y no son temas de hace 45 años, de cuando Franco estaba moribundo en la cama y el entonces príncipe Juan Carlos –llamado a sucederle– decía sobre el terreno una cosa y en Madrid, de espaldas al Ejército y a los saharauis, se negociaba otra: La entrega al déspota Hassan II de un territorio que nunca en la historia perteneció a Marruecos… ni a Mauritania. También hoy asistimos al silencio cómplice ante las actuaciones del ejército marroquí contra la población civil saharaui, lo que nos retrotrae a uno de los capítulos más vergonzosos y recientes de nuestra historia.Los medios de comunicación llevan muchos años tapando y silenciando el fondo de esta irresuelta cuestión, que los saharauis pagan con la ocupación de su territorio, con el expolio de sus riquezas y con la tortura y la cárcel si el régimen de Mohamed VI detecta la más mínima oposición a esta larga ocupación. Ahora la situación ha estallado, después de que el Ejército marroquí tomara la zona neutral desmilitarizada de Gargarat y la península de Cabo Blanco, desalojando por la fuerza el campamento de activistas saharauis que obstaculizaban el paso de camiones hacia Mauritania, en una franja neutral de solo 5 kilómetros desmilitarizada y ‘vigilada’ por la Minurso.Tras la ocupación, Marruecos ha asfaltado esa carretera que lo conecta con Mauritania y países subsaharianos, minando los alrededores para tener el control y facilitar su comercio con otros países africanos. Es la única vía de comunicación abierta de Marruecos hacia la zona sur africana, lo que ha traído problemas sociales y económicos a actividades comerciales mauritanas. Una pequeña franja estratégica, cuya ocupación militar ha abierto las hostilidades y ha hecho que el Polisario declare el estado de guerra, tras 29 años de paciencia esperando el prometido referéndum, lo que ha hecho que miles de saharauis se estén alistando para hacer frente a más de 200.000 soldados marroquíes parapetados tras los campos de minas y un gran muro de más de 2.500 kilómetros.Mohamed VI, autoproclamado comendador de los creyentes, no solo es el Rey de Marruecos, sino que controla directamente el Ministerio de Defensa y es jefe de estado mayor de los Ejércitos, tiene previsto visitar en Mauritania al presidente, Mohamed Ould Shej Elghazouani, con objetivo de tratar la nueva situación, tras un impasse de 29 años, en los que no se encontró una solución pacífica para el latente conflicto. Todos los expertos coinciden en que Marruecos no permitirá el referéndum propuesto por la ONU, “porque perdería la consulta”. Lo que trata es de reafirmar la ocupación anexionándose nuevos territorios, mientras la ONU sigue mostrándose incapaz de ejecutar el derecho reconocido de los saharauis a la autodeterminación y de parar los pies al anexionismo marroquí.Los intereses políticos y comerciales de España y Francia se imponen sobre los derechos de quienes un día fueron españoles y se encuentran amparados por el derecho internacional. Hoy, los acuerdos de 1991, que paró la guerra entre Marruecos y el Polisario, con la previsión del referéndum, son papel mojado y ha devuelto el conflicto al primer plano internacional, recordando la permanente traición de España que se limita oficialmente a declaraciones pidiendo un alto el fuego cuando su postura, en 1975, fue la que agravó este conflicto, por no defender las resoluciones de la ONU favorables a la autodeterminación del Sahara y a quienes eran españoles de pleno derecho y tenían representación en las Cortes franquistas.Los intereses particulares de algunos ministros de Franco facilitaron aquella cesión formal a Marruecos. Quien negoció la entrega, con el apoyo del presidente del Gobierno Arias Navarro, fue José Solís, ministro secretario general del Movimiento, pero también –no lo olvidemos– representante en España de los intereses de la monarquía alauita. En contra, el ministro de Asuntos Exteriores, Pedro Cortina Mauri, el embajador español en las Naciones Unidas, Jaime de Piniés, y las Fuerzas Armadas dispuestas a enfrentarse a las pretensiones marroquíes y defender a la población saharaui.Toda la traición se plasmó en los Acuerdos de Madrid, de noviembre de 1975. Pude en su momento entrevistar a León Herrera Esteban, ministro de Información, quien me reconoció que no se había hablado de soberanía, solo de una administración temporal y que Marruecos se había comprometido a respetar la opinión de la población saharaui.En efecto, para la ONU España sigue ostentando la soberanía del territorio, por ser la ‘potencia administradora de iure’, al considerarse ‘No válidos’ por el derecho Internacional los acuerdos tripartitos de Madrid, ya que solo contemplaban la cesión a Marruecos y Mauritania de la Administración provisional de lo que era la provincia española del Sahara Occidental, la número 53, inmersa en un proceso de descolonización que España nunca materializó. El gobierno franquista de entonces se olvidó de sus responsabilidades y abandonó a su suerte a quienes en aquel momento ostentaban su condición de españoles. Lo peor es que sistemáticamente los sucesivos gobiernos de la democracia han mirado para otro lado, para no incomodar a un socio estratégico geopolítica, económica y comercialmente importante para España como es Marruecos.El líder socialista Felipe González visitó los campamentos saharauis en noviembre de 1976, manifestando sentir vergüenza por lo hecho un año antes por el Gobierno español, “entregando el Sahara a gobiernos reaccionarios, como los de Marruecos (Hassan II) y Mau
ritania (Mokhtar Uld Dadah)”, a la vez que se comprometía “con la historia” y a estar siempre -él y el PSOE- con los saharauis “hasta la victoria final”. Pero no tardó mucho en olvidar su compromiso y sus promesas. Todos los gobiernos de España, ya en democracia, se han replegado a los intereses de Marruecos y han asumido el permanente chantaje marroquí; bien con las reivindicadas ciudades españolas del norte de África (Ceuta, Melilla y Peñones), bien con los cientos e importantes empresas instaladas en Marruecos, bien con la presión migratoria, bien con los cupos de pesca… España nunca ha sabido enfrentar sus responsabilidades siendo un rehén de Marruecos, sin ni siquiera afrontar las continuas violaciones de derechos humanos sobre ciudadanos saharauis que de la noche a la mañana dejaron de ser españoles para todos los gobiernos democráticos.El último gobierno de Franco les allanó el camino. Hoy más de 100.000 saharauis se hacinan en condicionas extremas en la zona libre desértica, en cinco ‘wilayas’ o campamentos con nombre de zonas ocupadas (Ausserd, Smara, Dajla, El Aaiún y Bojador), además del gran campamento de Tinduf, en el sur de Argelia.El problema se oculta bajo la distorsionada perspectiva histórica, hasta el punto de que cuando la socialista Trinidad Jiménez fue ministra de Asuntos Exteriores con José Luis Rodríguez Zapatero, llegó a proclamar en el Congreso de los Diputados, hace 10 años, que “desde el 26 de febrero de 1976 España no tiene responsabilidades en el Sahara Occidental”, eludiendo condenar en aquel momento la fuerte represión que Marruecos ejercía sobre los saharauis. Huía cobardemente, como lo hizo el último gobierno franquista, desmarcándose del conflicto, siendo claramente la actuación del Estado español el origen del mismo. Y, como Felipe González y tantos otros, también cuando no formaba parte del Gobierno, había asistido a manifestaciones de apoyo a los saharauis mostrando pegatinas con la bandera de la RASD.La traición, pues, se ha ido perpetuando de Gobierno a Gobierno, sin excepción. Lo que se dio en llamar la política realista en base a intereses políticos y económicos, hasta el punto de que todos los presidentes cuando tomaban posesión al frente del Gobierno de España se iban en su primer viaje al exterior a Marruecos, a partir de ahí la cuestión saharaui se limitaba a señalar que España está con las Naciones Unidas y que hay que evitar la guerra.Sin embargo, por primera vez, se rompió la tradición con el presidente Pedro Sánchez, que no viajó a Marruecos al tomar posesión, sino que lo hizo a Francia, tras ganar en junio de 2018 la moción de censura sobre Rajoy y una vez que Mohamed VI alegó problemas de agenda. La cuestión no sentó nada bien a Marruecos, como tampoco ha sentado bien que un vicepresidente de Gobierno, como Pablo Iglesias, se haya manifestado a favor del referéndum, apoyando abiertamente al Frente Polisario. La propia Unidas Podemos emitió un comunicado pidiendo al Gobierno (del que forma parte) que garantice el referéndum de autodeterminación del Sahara Occidental, trabajando con las Naciones Unidas para detener la guerra y cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad. “El Gobierno -decía el comunicado- debe trabajar en la ONU para que la Minurso cumpla la Resolución 690 del Consejo de Seguridad, de 29 de abril de 1991, que mandata la organización de un referéndum con el establecimiento de un calendario y un censo justo, así como fijar las garantías para su cumplimiento”.Que le enseñen el camino no ha sentado nada bien ni al PSOE ni al Ministerio de Asuntos Exteriores, ante el difícil equilibrio diplomático para ‘no molestar’ a Marruecos. Aún más, UP recuerda que “España como potencia administradora del Sahara Occidental tiene una responsabilidad histórica y jurídica con la descolonización del territorio”. Esta afirmación, “España como potencia administradora”, ha caído como una bomba, al recordar que España sigue siendo la responsable jurídica del territorio, aunque la diplomacia exterior quiera desentenderse de esta responsabilidad. Desde el Gobierno se anunciaba la obviedad, “la importancia de la estabilidad en esta región estratégica, eje clave entre África y Europa”, por lo que pedía a las partes “retomar el proceso negociador y avanzar hacia una solución política, justa y duradera, aceptable según las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU”. ¿Sí?, para eso Marruecos tendría que aceptar el referéndum, cosa que ha negado y niega, sin que España, rehén de Marruecos, haga nada para presionar al reino alauita.Marruecos tiene el problema de que el Sahara Occidental nunca le ha pertenecido. El catedrático de Derecho Constitucional, experto en la cuestión del Sahara, Carlos Ruiz Miguel, explicaba a este periodista que la frontera natural de Marruecos, hasta 1912, era el rio Dráa, quedando al sur el Sahara “que nunca fue de soberanía marroquí”; pero, tras 1912, Francia obligó a España a considerar zona de Protectorado desde el río Draá hasta el paralelo 27º 40’. Esa zona del norte del Sahara (Tarfaya, Cabo Juby) ‘se la regaló’ Franco a Marruecos, en 1958, para evitar un conflicto bélico abierto que se había iniciado un año antes, en Ifni-Sahara.El actual presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Brahim Galli, fundador del Polisario, me reconoció personalmente que no reivindican ese territorio porque sería enredar el conflicto, por lo que solo reclaman la parte al sur del Paralelo 27º 40’, a pesar de que algunos de los fundadores del Polisario procedían de la zona de Tarfaya, hoy parte del Reino de Marruecos, que aspiraba a más, como demostraría en 1975, exigiendo todo el Sahara.Es Marruecos el que acude a la ONU en sus pretensiones, pero el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya responde a la reclamación indicando que Marruecos nunca tuvo soberanía sobre el Sahara Occidental, que las tribus nómadas que lo ocupaban comerciaban por todo el desierto y aboga por el referéndum de autodeterminación, que asumirá las Naciones Unidas como elemento de descolonización del territorio. Hassan II, con el apoyo de los Estados Unidos, al que Franco había rechazado como socio en Fos Bu-Craá, respondió organizando y financiando inmediatamente la Marcha Verde, prometiendo tierras y beneficios a sus participantes, lanzando a 350.000 personas sobre las fronteras norte del Sahara, una presión que el último gobierno franquista no supo manejar.Marruecos no solo ocultaba los graves problemas sociales internos y la oposición al rey en el Rif, sino que también pretendía el monopolio mundial de los fosfatos y controlar los ricos bancos de pesca del caladero canario-saharaui, en los que entonces faenaba la potente flota pesquera española y donde hoy se mueven intereses petrolíferos.La ineptitud del Gobierno español creyó que descolonizar era huir y abandonar el terreno que rápidamente fue ocupado por decenas de miles de marroquíes subvencionados y alentados por Hassan II para sustituir a los nativos saharauis huidos tras la traición de España.El referéndum sig
ue latente con un problema enquistado, ya que el Frente Polisario pone sobre la mesa los datos del censo español de 1974, con 67.000 saharauis nativos, para utilizarlo como base en el referéndum de autodeterminación. Mientras que Marruecos defiende que deben votar todos los residentes en el Sahara para asegurarse el triunfo, tras haber llenado el Sahara de marroquíes que ocuparon las casas de españoles y saharauis huidos a los campamentos en Argelia. Se inició una guerra (1975-1991), lo que hizo que Marruecos construyera en distintas fases el mayor muro defensivo del mundo, de más de 2.500 kilómetros, rodeado de campos minados, siendo incapaz de imponerse al considerado `David saharaui’ que luchó en considerable inferioridad numérica y armamentística. La solidaridad de la sociedad española, enviando ayuda y acogiendo todos los veranos a niños del Sahara, es el reverso de lo que ha representado la postura de los distintos gobiernos españoles. Una sociedad prosaharaui y unos gobiernos en manos de los vientos de Marruecos.No se quiere molestar a Marruecos. El chantaje es permanente ante los muchos intereses en juego, siendo el país alauita quien lleva siempre la voz cantante. Cuando le conviene presiona sobre Ceuta y Melilla, como está pasando actualmente cerrando la frontera y asfixiando económicamente a ambas ciudades; presiona sobre las importantes empresas españolas instaladas, algunas incluso en el Sahara, como es el caso de la eléctrica Gamesa; presiona con los flujos migratorios, levantando la mano cuando le conviene, como está siendo la llegada masiva de pateras a Canarias desde la costa sahariana, o los masivos asaltos en las vallas de las ciudades españolas del norte de África; presiona con casi el millón de marroquíes que viven en España, una especie de quinta columna del Reino de Marruecos; presiona con el novísimo puerto de Tánger frente al de Algeciras, dando facilidades para quitar negocio; presiona con el control del tráfico de drogas, siendo más o menos laxo según el momento; presiona con los derechos de pesca, que de tiempo en tiempo tiene que negociar con la Unión Europea, y presiona con los límites de las aguas jurisdiccionales y los derechos de explotación de gas y petróleo en la zona de la Islas Canarias.Muchos intereses en juegoMuchos intereses en juego, que hace que los gobiernos españoles se desentiendan del fondo de la cuestión saharaui, a pesar de que la ONU sigue considerando a España responsable del territorio y la potencia que debe llevar a cabo el proceso de descolonización. Marruecos solo es hoy la potencia ocupante, que ha invadido, según las leyes internacionales, un territorio que no le corresponde. España cuando ve las orejas al lobo marroquí se esconde, evitando llevarle la contraria. Tiene que entenderse para no crearse problemas propios, de ahí que se muestre incapaz de asumir sus responsabilidades en el Sahara, gobierne quien gobierne.Marruecos siempre ha manejado los hilos de esta relación. Mientras, los saharauis ven como expolian los recursos naturales de sus tierras, sin que puedan manifestarse en un prometido referéndum que lleva esperando más de 45 años y que España, en unos momentos muy difíciles, no supo culminar en su última colonia.Nota: Juan Carlos León Brázquez, periodista, fue director de Documentos RNE, siendo el autor de los documentales “Sahara 1975, Bidanis en el laberinto de las arenas” y “La guerra de Ifni-Sahara, 1957-1958”, Premio Periodismo Defensa 2009.Diario 16, 22 DIC 2020 -
Fernández: "El Sáhara Occidental es el objetivo primordial de Marruecos en la política exterior"
Irene Fernández Molina, profesora del departamento de Políticas de la Universidad de Exeter (Reino Unido), especializada en relaciones internacionales de Oriente Medio y el norte de África, ha señalado en el informativo 24 horas de RNE que el respaldo estadounidense a la soberanía marroquí del Sáhara ha sido “una sorpresa de la diplomacia de Trump”: “No creo que ninguna de las promesas estén confirmadas porque Trump está saliendo y Marruecos no habla de poner una embajada en Israel”, ha indicado.
También ha señalado que el Sáhara Occidental es el “objetivo primordial” de Marruecos en la política exterior. Sobre la reclamación marroquí de Ceuta y Melilla, Fernández ha sostenido que el tema se ha “sobredimensionado”: “No creo que haya cambio en la posición marroquí, dependerá del grado de importancia que le de Mohamed VI, que nunca ha mostrado mucho interés”.Radio 5, 24 dic 2020 -
Sahara Occidental : El pueblo saharaui no tiene miedo a la burla
El pasado 10 de diciembre y como bomba fétida caída del cielo, irrumpía en la escena saharaui marroquí la declaración irresponsable de Trump. En ella, ofrecía generoso y risueño su reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, uno de los 17 Territorios No Autónomos reconocidos por la ONU y, desde 1975, ocupado ilegal y militarmente por Marruecos. El hecho en sí mismo y viniendo de donde venía no podía ser una sorpresa, pues el mundo ha sufrido a lo largo de los últimos años no pocos insultos a la inteligencia proferidos y ordenados por el individuo en cuestión. Piénsese, por ejemplo, en la vergüenza ajena que todos sentimos al verle reírse de un reportero que padecía artrogriposis; en sus rabietas infantiles que dieron lugar al abandono unilateral del pacto nuclear con Irán, o en la ignorancia supina expuesta con pelos y señales al ofrecernos, a los terrícolas, su ingeniosa cura de la covid-19 mediante una inyección de lejía.Desde el punto de vista de la legalidad internacional, el lamentable reconocimiento no es más que una ocurrencia de mal gusto que, eso sí, viola los fundamentos del derecho internacional e incumple las resoluciones de la ONU. Precisamente, esta flagrante violación del derecho internacional es lo que ha sido destacado y deplorado unánimemente por muchas personalidades internacionales, pero también estadounidenses como son John Bolton, exasesor de seguridad nacional de EE UU; James Baker, exsecretario de Estado y enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental (1997-2004); el ínclito Noam Chomsky, o James Inhofe, presidente del Comité de Defensa del Senado de EE UU.Por otra parte, es bien cierto que una vez abierta la veda por Trump, seguramente muchos países de dudosa valía democrática y coherencia institucional aprovecharán la ocasión para apuntarse un tanto y repetir fielmente los ademanes de su perro ovejero, lo que de seguro será aprovechado por el reino alauí para reforzar su discurso interno y mostrarse todavía más, si cabe, desafiante y desdeñoso con las resoluciones de la ONU y las legítimas reivindicaciones del pueblo saharaui. Teniendo en cuenta todo esto, debemos recalcar algunas verdades que, aun siendo perogrulladas, conviene recordar de vez en cuando.La cuestión del Sáhara Occidental es una cuestión clara e incuestionable desde el punto de vista del derecho y la justicia internacionales. Su descolonización no se llevó a cabo en su momento debido a que la potencia administradora del territorio, es decir, España, no cumplió con su deber y sus compromisos con el pueblo saharaui y con la comunidad internacional. Ese incumplimiento, considerado por muchos una traición vergonzosa que España lleva arrastrando nueve lustros, es lo que engendró una guerra fratricida durante 15 años, más otros 30 de paz nominal supervisada por la ONU para celebrar, supuestamente, un referéndum de autodeterminación.Desde el alto el fuego de 1991, Marruecos, el país agresor, ha estado minando sistemáticamente todos los esfuerzos de la comunidad internacional para celebrar un referéndum en el Sáhara Occidental. Tras años de maniobrar y marear la perdiz, con la aquiescencia de Naciones Unidas y la complicidad de algunos miembros del Consejo de Seguridad, logró en 2007 convertir la razón de ser de la Minurso [Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental] en agua de borrajas. Su intención era imponer una autonomía para los saharauis dentro de Marruecos. Desafortunadamente, así se confirmaban las palabras pronunciadas en 1995 por Frank Ruddy, subdirector de Control del Censo de la ONU para el Sáhara: “La influencia marroquí en la Minurso, está demasiado arraigada para ser anulada. La Minurso (…) como institución creíble no es salvable”. En los últimos 13 años, el majzén marroquí ha usado todo tipo de malas artes con las que ha chantajeado y comprado a políticos e intelectuales de muchos países. Incluso recicló engendros anteriores para crear una formación pseudopolítica llamada Movimiento Saharauis por la Paz que, curiosamente, está respaldada por personalidades políticas de Francia y España. Inesperadamente, Marruecos acabó rompiendo el alto el fuego en la brecha ilegal de Guerguerat, lo que obligó a los saharauis a comenzar una segunda guerra de liberación. Para algunos, esto es un suicidio. Otros, ya llevaban tiempo invitando a los saharauis a aplazar la utopía y defender la dignidad. Ignoraban que para los saharauis eso equivalía a “aplazar la dignidad de la independencia y defender la utopía de la integración en Marruecos” y esto, para una mayoría aplastante de los saharauis, es algo rotundamente inaceptable.Si al final se confirma la continuidad de la guerra, probablemente la fase inicial de duelos artilleros dará paso a acciones bélicas de gran envergadura. Con los avances tecnológicos y el gran salto de la industria militar de las dos últimas décadas, es obvio que este segundo enfrentamiento será muy diferente del primero, además de que siempre cabe la posibilidad de que nuevos actores participen en la contienda. Y a pocas horas de reunirse el Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental, lo que sí es seguro es que David seguirá siendo David, y Goliat seguirá siendo Goliat.Larosi Haidar es profesor de la Universidad de Granada. Miembro del Observatorio Universitario Internacional sobre el Sahara Occidental (OUISO).El Almendrón, 24 dic 2020#SaharaOccidental #Marruecos #Palestina #Normalización #Israel #Polisario #DonaldTrump #EEUU #USA -
Nueva Canarias ve con preocupación las nuevas pretensiones expansionistas de Marruecos hacia Ceuta y Melilla.
Luis Campos pide a Madrid, la UE y la comunidad internacional que analicen en su “integridad” la ilegal ocupación del Sáhara Occidental y delimitación de las aguas.
Nueva Canarias, partido con representación en el Congreso de los Dipuatdos, ha vuelto a mostrar la preocupación y rechazo de los nacionalistas progresistas al afán expansionista de Marruecos ahora hacia las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla. Luis Campos, dipuatdo en el Parlamento Autonómico de Canarias, demandó al Gobierno de Pedro Sánchez, la Unión Europea (UE) y la comunidad internacional que analicen en su “integridad” las implicaciones, desde el punto de vista de la legalidad internacional, derivadas de la ilícita ocupación del Sáhara Occidental y ampliación unilateral de sus aguas hacia las costas canarias y saharauis así como la declaración del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocimiento de la soberanía del régimen alauita sobre el pueblo saharaui y el respaldo verbal de Francia al plan marroquí sobre el Sáhara.Las declaraciones del primer ministro del país africano, Saadeddine El Othmani, defendiendo que Ceuta y Melilla son “marroquíes como el Sáhara» y que “llegará el día que vamos a reabrir el asunto” de las dos ciudades autónomas del Estado, en opinión de Luis Campos, obedece a la política de “hechos consumados, afán expansionista y falta de respeto al derecho internacional” del régimen de Mohamed VI. Es un “paso más que Canarias no puede vivir de una manera aislada”, advirtió.El dirigente de los nacionalistas progresistas expuso la necesidad de que el Ejecutivo estatal, en las explicaciones solicitadas a Marruecos por las declaraciones de El Othmani, haya “abandonado la tibieza” con la que se ha conducido con las decisiones unilaterales e ilegales decididas por el país alauita sobre el territorio saharaui, intensificadas en el último año.Tras indicar que Marruecos ocupa por la fuerza el Sáhara Occidental desde 1975, incumpliendo los acuerdos de la ONU y la legalidad internacional, Campos recordó que, a comienzos de este año, el Parlamento marroquí inició la tramitación de dos leyes, publicadas en el Boletín Oficial del país el pasado mes de abril con la firma del rey, con las que extendió, “de forma unilateral y, por lo tanto, ilegal”, su frontera marítima hacia Canarias así como el Sáhara Occidental.Posteriormente, a comienzos del pasado mes de noviembre, la preocupación de NC aumentó al dar el monarca un carácter triunfalista a la conmemoración del 45 aniversario de la Marcha Verde. Una fecha que, como recordó, supuso el inicio del conflictivo proceso de ocupación ilegal del Sáhara Occidental que dio lugar a una guerra, a la represión del pueblo saharaui, a la creación del campo de refugiados más antiguo del mundo y, últimamente, al aumento de la tensión en Guerguerat al movilizarse las tropas marroquíes a la zona y declarar el Frente Polisario el estado de guerra.Campos animó a las autoridades españolas, a la UE y a la comunidad internacional a que analicen, con una perspectiva “integral”, los movimientos más recientes de Marruecos ya que todo parece indicar que están encaminados a obtener la soberanía del Sáhara. En esa estrategia incluyó Campos el importante aumento de las personas migrantes procedentes del país africano y de las costas del Sáhara que llegan a Canarias vía marítima.Desde Nueva Canarias “nunca aceptaremos”, se ratificó el vicepresidente segundo, que se imponga el régimen alauita sobre el pueblo saharaui. Entre otras razones, agregó, porque Marruecos en la ONU tiene la condición de potencia ocupante y porque el plan de 1991 auspiciado por las Naciones Unidas y que establece la celebración del referéndum de autodeterminación fue aceptado por el reino de Mohamed VI.“Mantendremos la exigencia del respeto a la legalidad internacional y a los legítimos derechos” del pueblo saharaui, según NC, a pesar de que Donald Trump, en los estertores de su mandato presidencial, hiciera una declaración en la que reconocía la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y Francia, un estado miembro de la Unión Europea, apoyara el plan marroquí sobre los saharauis.CeutaTV, 25 dic 2020#SaharaOccidental #Marruecos #Ceuta #Melilla #Canarias -
El derecho internacional y el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental por parte de Trump
María López Belloso, Universidad de DeustoEn el día internacional de los derechos humanos, el presidente estadounidense Donald Trump ha sacudido el panorama internacional con el anuncio del reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el territorio del Sahara Occidental, en clara violación del derecho de autodeterminación saharaui.Este anuncio llega después de que hace casi un mes Marruecos rompiera el alto el fuego que imperaba en la zona desde 1991 con su incursión militar en la franja de El Guerguerat, incumpliendo las disposiciones del Acuerdo militar nº1 firmado entre ambas partes y la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) en 1997.Desde ese momento, Marruecos ha hecho serios esfuerzos por tratar de silenciar los enfrentamientos militares en el muro, y las olas de arrestos, detenciones y hostigamientos que se han venido produciendo en los territorios ocupados por parte de las fuerzas armadas marroquíes. Este anuncio por parte de un presidente, Trump, saliente constituye un golpe de efecto en esta guerra mediática que sin duda supone un duro golpe a la parte saharaui, pero sobre todo, al Derecho Internacional y a la tradición iusinternacionalista de EE.UU.Los Altos del Golán y el Sahara OccidentalSin embargo, no es la primera vez que el presidente Donald Trump sorprende con un anuncio como este en un contexto similar. En marzo de 2019, Trump anunció el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golan, que el Estado israelí se anexionó en 1981, y que tampoco está amparada por el derecho internacional, ni el resto de países de la comunidad internacional. En palabras de Stefan Talmon, este anuncio del presidente estadounidense supuso no sólo el “rechazo de más de 100 años de trayectoria del derecho internacional” sino también la contribución histórica de EE.UU. y de sus presidentes a la legalidad internacional. Efectivamente, desde 1978 Marruecos mantenía una postura constante que defendía la ilegalidad de la ocupación israelí del Golan, y de los asentamientos en Cisjordania.Más allá de las repercusiones geopolíticas de este anuncio, y de la consolidación de la alianza de Netanyahu y Trump, este reconocimiento fue rechazado por la comunidad internacional y por el propio Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.Efectivamente, el anuncio de Trump fue duramente criticado, no sólo por Siria, cuya integridad territorial se veía afectada por este anuncio, sino que también grandes potencias como China, Rusia o los países árabes manifestaron su disconformidad con el anuncio del presidente estadounidense. Este rechazo se trasladó también al Consejo de Seguridad, donde todos sus miembros, excepto EEUU, condenaron “duramente la acción y advirtieron que pone en riesgo la estabilidad regional y socava el orden internacional basado en normas”.Con el reconocimiento de la anexión israelí del territorio, el presidente norteamericano contravenía lo establecido en el derecho internacional y en las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Res 242 de 1967, Res 338 de 1973 y Res 497 de 1981) pero, sin embargo, de acuerdo con las declaraciones del Secretario General Antonio Guterres, no consiguió que el status del territorio variara ante los ojos del derecho internacional.Al igual que el anuncio sobre los Altos del Golán buscaba un impacto global sobre el conflicto Israel-palestino, el anuncio de Trump reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, más allá del efecto real de un presidente saliente en menos de tres semanas, busca desnivelar la balanza política en el conflicto saharaui.Como describe la propia Biblioteca del Congreso, este tipo de declaraciones tienen un “carácter ceremonial” y carecen de efecto legal inmediato.De manera similar al anuncio de 2019, las declaraciones de Trump de 2020 no se sostienen desde el punto de vista de la legalidad internacional, a la luz de la cual el estatus del territorio como no autónomo pendiente de descolonización es claro.Del mismo modo, también estas declaraciones han supuesto una oleada de reacciones por parte de distintos actores internacionales, recordando la naturaleza internacional del conflicto, e incluso en el seno del propio partido republicano.Concretamente, la Ministra de Asuntos Exteriores española, Arancha González Laya, a quien casualmente este anuncio le ha coincidido con su visita a Israel y Palestina, ha llamado al “respeto de las resoluciones de Naciones Unidas” en la resolución del conflicto saharaui.Sin embargo, al igual que en el caso de la soberanía israelí sobre el Golán, está por ver que este anuncio tenga un impacto sobre el conflicto, y sobre el estatus del territorio, como afirma Rana Jawad.Además, no cabe duda de que este acuerdo tendrá consecuencias para Marruecos. En un artículo sobre esta cuestión a principios de año, cuando ya se rumoreaba esta posibilidad, algunos medios marroquíes cuestionaban su veracidad por las innegables consecuencias que acarrearía para el estado alauí. Así, Samir Benis, en su artículo para Morocco World News afirmaba que Marruecos se “pondría al nivel de Israel” y daría argumentos al Frente Polisario para asimilar ambos conflictos. Por tanto, lo que evidencia este anuncio es que la presión que la vuelta a la guerra supone para Marruecos no es tan insignificante como quiere hacer parecer, cuando está dispuesto a asumir consecuencias tan relevantes en el ámbito regional e internacional.Palestina y el Sahara Occidental, diferencias y similitudesLo que pone de manifiesto este anuncio, no cabe duda, es la estrecha relación entre los conflictos palestino e israelí, a pesar de que tradicionalmente los palestinos no se han solidarizado con la población saharaui. Sin duda, esta falta de colaboración entre dos actores que comparten tantos elementos (ocupación del territorio, población refugiada, conflicto prolongado y ambigüedad de la comunidad internacional) ha estado marcada por el estatus de Marruecos entre los países árabes.En el conflicto saharaui los países árabes han mantenido una postura alineada con el respaldo a las tesis marroquíes que ha sido seguida también por los actores palestinos, ignorando las similitudes entre ambos casos.Sin embargo, como señalaba Rana B. Khoury ya en 2011, “a pesar de las diferencias contextuales e históricas”, la historia reciente de ambos territorios ha estado “llena de conflictos y derramamiento de sangre”, y en ambos casos “los saharauis y los palestinos continúan viéndose disuadidos de lograr la autodeterminación, una realidad que continúa problematizando la base del orden actual”.Del mismo modo, en los dos conflictos, la claridad del derecho internacional se ve afectada por los intereses políticos y económicos que subyacen a declaraciones como las realizadas por Donald Trump en ambos casos. Estos intereses han llevado a pensar que las injerencias externas podrían “palestinizar” el conflicto saharaui, tratando de dividir a la población y de mermar el apoyo de ésta al Frente Polisario.No obstante, el escaso respaldo de movimientos como Khat Chahid o “Iniciativa Saharaui por el Cambio”, y la reciente creación de ISACOM con fundamentos alineados con la postura defendida por el Frente Polisario, han puesto de manifiesto que hasta la fecha, esta estrategia no ha surtido efecto.Por otro lado, como señalaba Randa Farah, la estrategia de prolongación del conflicto en aras de la desmotivación y hastío de la población no ha resultado exitosa en ninguno de los dos casos, y en ambos contextos la identidad de las generaciones en el exilio o en el refugio con la causa, sigue siendo generalizada.
Igualmente, tanto el Frente Polisario como la ANP son conscientes de que tienen que seguir buscando vías para mantener el conflicto activo en el derecho internacional, y ambas partes han conseguido éxitos muy importantes, como las sentencias de tribunales europeos respecto a los recursos naturales saharauis, la aceptación de Palestina en organizaciones internacionales como la UNESCO o el TPI, y, retrotrayéndonos un poco más, las dos opiniones consultivas del Tribunal Internacional de Justicia sobre el Sahara Occidental en 1975 y sobre Palestina en 2004.Este nuevo movimiento de la presidencia norteamericana, y esta nueva analogía entre ambos casos, debería traducirse en una mayor alineación de las estrategias políticas y legales de ambas poblaciones de forma que ambos puedan conseguir la aplicación del derecho internacional en ambos contextos.Un movimiento más en la partidaPor tanto, para entender las implicaciones globales del anuncio realizado por Trump, es necesario analizar la situación desde una perspectiva más amplia y tratar de dilucidar la situación real de los actores en “la partida”.En la semana previa a esta declaración, la batalla se ha jugado en el tablero africano, donde la UA ha apostado por respaldar los esfuerzos de la ONU para solucionar el conflicto saharaui.Está por determinar aún, cuál va a ser la postura de otros actores relevantes, como la UE, y si, tal y como hicieron con el anuncio de Trump en 2019 los países europeos se mantienen fieles a la legalidad internacional, o si, por el contrario, los intereses del principal aliado marroquí, Francia, inclinarán la balanza del lado de la ilegalidad internacional.
María López Belloso, Investigadora asociada del proyecto GEARING ROLES (H2020), Universidad de DeustoThis article is republished from The Conversation under a Creative Commons license. Read the original article.Tags : #SaharaOccidental #Marruecos #Palestina #Normalización #Israel #Polisario -
Sahara Occidental : La primauté du droit
La solution légale et pacifique s’est naturellement imposée pour stopper la dérive guerrière et aventureuse de la monarchie marocaine, laminée par une crise économique et sanitaire désastreuse, et du président américain en fin de mandat totalement discrédité par le désaveu massif de ses fidèles les plus acharnés, des personnalités influentes du camp républicain, des anciens émissaires onusiens pour la Sahara occidental et de l’opposition démocrate.
Le verdict sans appel de l’Amérique, unie contre la violation de ses principes fondateurs, a trouvé un large écho dans le Conseil de sécurité consacrant, à l’appel de l’Allemagne, une réunion à huis clos pour examiner les récents développements induits par la violation du cessez-le-feu par l’occupant marocain et la reconnaissance de la prétendue souveraineté marocaine sur le Sahara occidental.Face à la logique du marchandage, la majorité s’est dégagée au sein du Conseil de sécurité pour favoriser le retour à la table des négociations tributaire de la nomination rapide d’un nouvel envoyé spécial du secrétaire général de l’Onu interpellé, par ailleurs, par le commissaire à la paix et à la sécurité de l’Union africaine, Mokhtar Chergui, sur la nécessité de «saisir le conseiller juridique pour rendre un avis sur l’ouverture des représentations diplomatiques» de surcroît dans un territoire non autonome.Le retour au Conseil de sécurité est, en soi, une victoire importante confortée par l’émergence d’un consensus fort acquis à la relance du processus politique sans conditions préalables. Un appel au respect du droit à l’autodétermination a été lancé par l’Allemagne, la Russie et le Royaume-Uni, totalement opposés à la décision unilatérale de Trump. L’urgence de la reprise du processus politique a été également soutenue par la Chine, la Tunisie, le Niger, la Belgique, l’Estonie et la République dominicaine.La voix de l’Afrique, exprimée par l’Afrique du Sud assurant la présidence de l’Union africaine, s’est faite entendre pour marquer «l’impatience» de l’Afrique quant à la nomination d’un nouvel Envoyé spécial et revendiquer, en étroite collaboration avec le Conseil de la sécurité et de la paix de l’UA, la nécessité d’un nouveau cessez-le-feu entre les deux parties pour favoriser une «solution durable qui assure au peuple sahraoui le droit à l’autodétermination».A l’exception de l’Amérique de Trump et d’un allié intéressé, le Conseil de sécurité a unanimement réclamé la primauté du droit sur la force pour préserver les fondements d’un système miné par le recours à l’unilatéralisme et le mépris de la légalité. A l’épreuve d’un coup de force sans précédent, l’Onu se doit de mesurer à sa juste valeur la position dominante de la communauté internationale.«Notre position sur les déclarations concernant le Sahara occidental n’a pas changé et nous continuons de croire qu’une solution peut être trouvée par un dialogue fondé sur les bases des résolutions pertinentes du Conseil de sécurité», a affirmé le porte-parole du secrétaire général de l’Onu, Stéphane Dujaric. Les Sahraouis ne demandent pas mieux : le respect des résolutions de l’Onu, violées par l’occupant, encouragé par des puissances participant au pillage des richesses du peuple sahraoui ou, à l’image du deal de la honte, en quête de dividendes politiques.El Moudjahid, 23 déc 2020#SaharaOccidental #Maroc #Polisario #ONU #Décolonisation #Palestine #Israël #Normalisation -
Donald Trump plante un dernier coup de couteau dans le dos du multilatéralisme, et il a choisi les Sahraouis comme victime
11 décembre – Dans un dernier élan toujours aussi insupportable, Donald Trump a choisi hier de reconnaitre la marocanité du Sahara occidental en échange de la normalisation des relations entre le Maroc et Israël.
Si cette décision est absolument dramatique pour le multilatéralisme, elle permet au moins de faire tomber les masques et de démontrer au grand jour l’alliance des oppresseurs des peuples et des violeurs du droit international.Israël et le Maroc, ces deux pays qui bafouent quotidiennement le droit international, sont enfin unis par Trump, ce Président américain qui aura tout fait pour détruire la solidarité internationale durant son mandat.* Il aura laminé les espoirs de voir un jour un État palestinien en acceptant tous les désirs, même les plus fous du gouvernement d’extrême droite de Benjamin Netanyahou ;* Il a coupé les vivres de l’UNESCO parce que cette institution a reconnu la Palestine comme État membre ;* Il a coupé les vivres de l’agence des Nations Unies pour les réfugiés palestiniens, l’UNRWA, il a reconnu Jérusalem comme capitale d’Israël ;* sans compter ce « deal du siècle » qui consistait uniquement à vendre la Palestine à Netanyahou et aux colons ultra-orthodoxes, à découper le territoire de la Palestine pour le rendre muet, et à faire valider cela par des États arabes à sa botte, au premier rang duquel trône le petit prince d’Arabie Saoudite, Mohamed Ben Salman, tortionnaire du peuple yéménite.Aujourd’hui, il poursuit cette politique en invitant le roi Mohamed VI à faire de même. Le chef de l’État marocain se couvre donc de ridicule en rétablissant ses liens avec Israël. Il réussit le tour de force de cracher à la fois au visage du peuple palestinien et au visage du peuple sahraoui.Le dernier espoir de voir cette situation changer réside dans l’équipe de Joe Biden, qui ne doit pas entériner cette ultime violation du droit international par Donald Trump.Le Président élu doit réagir fermement à cette proposition et revenir en arrière. Il n’est pas possible qu’un membre permanent du Conseil de Sécurité des Nations-Unies valide une théorie marocaine en violation avec le droit international.J’appelle donc la France et tous les États membres du Conseil de Sécurité des Nations-Unies de se réunir en urgence pour demander des explications à l’Ambassadeur des États-Unis à l’ONU et à mettre fin à cette injustice en exigeant du Maroc qu’il respecte le droit international et mette en place en urgence un référendum d’autodétermination pour le peuple sahraoui, dernier peuple colonisé d’Afrique.Jean-Paul Le Coq, 11 déc 2020 -
Conflit du Sahara Occidental : A quoi joue Antonio Guterres ?
Il se susurre à New York que le secrétaire général de l’Organisation des Nations unies (ONU), Antonio Guterres, aurait à l’intention de désigner l’ancien Premier ministre roumain Petre Roman en qualité d’envoyé spécial de l’ONU pour le Sahara occidental, en remplacement de l’ancien président allemand Horst Köhler, qui a démissionné de son poste en mai 2019.Le choix d’Antonio Guterres de confier à Petre Roman la difficile mission de trouver une issue pacifique au conflit du Sahara occidental, respectueuse des résolutions pertinentes du Conseil de sécurité, dont celle reconnaissant notamment au peuple sahraoui le droit à l’autodétermination, a surpris plus d’un diplomate. Pourquoi ? L’ancien responsable roumain est connu pour être un partisan de la colonisation du Sahara occidental par le Maroc.Il a d’ailleurs participé à de nombreuses reprises au Forum de Crans Montana, qui s’est tenu ces dernières années dans la ville sahraouie occupée de Dakhla. Ses prises de parole publiques témoignent clairement de son alignement en faveur des thèses coloniales marocaines.Autant dire qu’en souhaitant désigner Petre Roman comme envoyé spécial pour le Sahara occidental, le secrétaire général de l’ONU ne veut faire rien d’autre que de confier la gestion du dossier du conflit Sahara occidental à un allié de Rabat. Ce qui serait extrêmement grave. C’est ce que les économistes pourraient appeler un conflit d’intérêts.AdvertisementsSe peut-il qu’Antonio Guterres ait été mal informé sur le profil de Petre Roman ? L’hypothèse n’est pas à exclure. Il est toutefois rare que les services de l’ONU se trompent aussi gravement de casting, surtout qu’il s’agit là d’un dossier extrêmement sensible. Le secrétaire général de l’ONU a-t-il choisi volontairement de fermer les yeux sur le tropisme marocain de l’ancien Premier ministre roumain ? Autrement dit, il chercherait à donner un coup de pouce au Maroc… Des spécialistes du dossier du conflit du Sahara occidental le pensent.Aucune initiative d’importanceEn guise d’arguments, ils rappellent que depuis son élection au poste de secrétaire général de l’ONU, il ne s’est distingué par aucune initiative d’importance destinée à régler définitivement le conflit du Sahara occidental. Au contraire, ajoutent les mêmes sources, M. Guterres s’est employé à y maintenir le statu quo. C’est également durant son règne, note-t-on, que des tentatives sournoises de changer les paramètres du conflit ont été enregistrées.Il est étonnant d’ailleurs, signale-t-on, qu’il ne se soit jusque-là pas exprimé personnellement sur la reprise le 13 novembre dernier des hostilités entre le Front Polisario et le Maroc, après la violation par Rabat de l’accord de cessez-le-feu de 1991.C’est son porte-parole, Stéphane Dujarric, qui s’est contenté, après avoir été questionné par un journaliste, de réaffirmer lundi que la position des Nations unies n’«a pas changé» quant aux récentes déclarations sur le Sahara occidental, et que l’ONU «continue de croire qu’une solution peut être trouvée à travers un dialogue conformément aux résolutions du Conseil de sécurité».









