{"id":370721,"date":"2024-03-29T11:16:28","date_gmt":"2024-03-29T10:16:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.sahara-occidental.net\/?p=370721"},"modified":"2024-03-29T11:16:28","modified_gmt":"2024-03-29T10:16:28","slug":"reportaje-lhumanite-refugiados-saharauis-tindouf-argelia-sahara-occidental-marruecos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/2024\/03\/29\/reportaje-lhumanite-refugiados-saharauis-tindouf-argelia-sahara-occidental-marruecos\/","title":{"rendered":"Reportaje de L&#8217;Humanit\u00e9 sobre los refugiados saharauis"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Etiquetas : reportaje, L&#8217;Humanit\u00e9, refugiados saharauis, Argelia, Tinduf, Marruecos, Sahara Occidental,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00e1hara Occidental: tres generaciones en el exilio y la lucha en los campos de refugiados de Argelia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Expulsados \u200b\u200bde sus tierras por la ocupaci\u00f3n marroqu\u00ed del S\u00e1hara Occidental desde 1975, m\u00e1s de 170.000 refugiados sobreviven en campos en el oeste de Argelia. Los m\u00e1s j\u00f3venes nunca han visto su tierra natal, pero todos mantienen el sue\u00f1o de vivir all\u00ed alg\u00fan d\u00eda. Informe sobre el contexto de la guerra entre Rabat y el Frente Polisario.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Rosa Moussaoui Serge Orain<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Campamentos de refugiados saharauis, Tindouf (Argelia), enviados especiales.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El polvo llena el gran cielo azul. Una casa de bloques de hormig\u00f3n proyecta su sombra sobre la arena del campamento de Smara. Una decena de neum\u00e1ticos forman un semic\u00edrculo no muy lejos. En una tienda aparece entonces un hombre en esta tienda: se llama Hassan, tiene casi 60 a\u00f1os. Viste un albornoz marr\u00f3n y se sienta sobre una alfombra, descalzo; en su mu\u00f1eca izquierda brilla un poco una pulsera. Se sirve t\u00e9 y las mantas est\u00e1n dobladas en un rinc\u00f3n. Hassan dijo en hassanya, el \u00e1rabe de los saharauis: \u201cHab\u00eda ocho ni\u00f1os. Con los padres eso son diez. Corr\u00eda el a\u00f1o 1975 cuando los marroqu\u00edes arrestaron a mi padre. Dijeron que era parte del Polisario . Sospechaban de eso. Lo retuvieron durante siete d\u00edas. \u00bb En Espa\u00f1a, entonces, Franco estaba muriendo; En Marruecos, Hassan II se neg\u00f3 a o\u00edr hablar de cualquier independencia de la antigua colonia espa\u00f1ola: al rey se le hab\u00eda metido en la cabeza que el S\u00e1hara Occidental ser\u00eda \u201cmarroqu\u00ed para la eternidad\u201d .<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMi padre compr\u00f3 entonces algunos camellos y nos pusimos en camino el 31 de octubre\u201d, contin\u00faa Hassan . Era de noche. Dos de mis hermanos y hermanas est\u00e1n desaparecidos. \u00bb El 6 de noviembre, el monarca lanz\u00f3 la invasi\u00f3n del S\u00e1hara Occidental bajo el nombre de \u201cMarcha Verde\u201d. Sus s\u00fabditos y soldados, por miles, huyeron a tierras vecinas. \u201cTreinta d\u00edas despu\u00e9s, perdimos a dos hermanos m\u00e1s, de unos 2 y 3 a\u00f1os. Fue un cami\u00f3n marroqu\u00ed el que se los llev\u00f3. Yo ten\u00eda 11 a\u00f1os en ese momento. Finalmente llegamos. Los combatientes saharauis se ocuparon de nosotros. Nos dieron fechas. Mi padre se uni\u00f3 a ellos y volvimos a emprender el camino. Y luego, en diciembre, el Polisario instal\u00f3 tiendas de campa\u00f1a. Lleg\u00f3 un cami\u00f3n argelino lleno de comida. Luego partimos hacia los campos de refugiados. \u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cLa esperanza de volver\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Frente Polisario estima en 120 el n\u00famero de ni\u00f1os saharauis desaparecidos entre 1972 y 1975, es decir, secuestrados por el ocupante. En 1992, Hassan se enter\u00f3 por un hombre de que uno de sus encantados hermanos estaba en prisi\u00f3n en Marruecos . Entonces nada. Tres a\u00f1os despu\u00e9s, una mujer de Marruecos le inform\u00f3 que hab\u00eda visto a tres de su pueblo. Su nombre es F\u00e1tima. Luego, de nuevo, nada. \u201cPero sigo pensando en cu\u00e1ndo podr\u00e9 volver a verlos\u201d, dice Hassan. La \u00faltima informaci\u00f3n hasta la fecha: la fotograf\u00eda de un tal El Ouali, que guarda en su tel\u00e9fono. El primer nombre del menor de sus hermanos desaparecidos. Seg\u00fan los informes, vive en Tinduf y est\u00e1 buscando a su familia. Pero Hassan, este El Ouali, a\u00fan no ha tenido la oportunidad de conocerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente hay m\u00e1s de 170.000 refugiados viviendo en territorio argelino en estos campos, totalmente dependientes de la ayuda humanitaria internacional. Azza Bobih, jefe de la wilaya de Smara, sin embargo, no se deja desanimar: \u201cSe han sucedido tres generaciones en los campos. Medio siglo de exilio y todav\u00eda sostenemos la antorcha. \u00bb El directivo eval\u00faa el fr\u00e1gil equilibrio de la sociedad de los refugiados, que tiene que hacer frente, desde hace tres a\u00f1os, a la afluencia de n\u00f3madas que huyen de los territorios saharauis liberados. Esto se debe a que, en estas zonas bajo control del Frente Polisario, la guerra ya no perdona a los civiles.<\/p>\n\n\n\n<p>En la casa donde sus familiares le ofrecieron asilo, A\u00efcha se\u00f1ala al cielo y imita el silbido de las m\u00e1quinas que la expulsaron de su tierra. Un gatito camina hacia un vaso colocado sobre el suelo alfombrado. Mete la cabeza suavemente, lamiendo el fondo del agua. El tejado es de chapa y las paredes est\u00e1n desnudas. La anciana con los dedos ennegrecidos por la henna no baja el trozo de tela que le cubre la base de la cara para hablar. \u201cEra la noche del 21 de octubre de 2021\u201d, comienza. Los combates, que hab\u00edan cesado desde el alto el fuego que entr\u00f3 en vigor en 1991 , se han reanudado desde hace un a\u00f1o entre el Polisario y el ej\u00e9rcito de ocupaci\u00f3n. Argelia apoya d\u00e9bilmente a las fuerzas saharauis; Israel arma a Marruecos ; Turqu\u00eda pronto har\u00e1 lo mismo: el esp\u00edritu de cuerpo de los Estados coloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>La monarqu\u00eda marroqu\u00ed compr\u00f3 alrededor de un centenar de drones israel\u00edes al d\u00eda siguiente del acuerdo de normalizaci\u00f3n firmado entre los dos Estados y patrocinado por Washington, en diciembre de 2020. \u201cUn dron empez\u00f3 a bombardear. Pudimos verlo, no estaba muy lejos. Nos escondimos bajo las acacias y luego recogimos nuestras cosas para partir al d\u00eda siguiente. A las 11 de la ma\u00f1ana mi hijo fue a buscar agua. Luego, un dron volvi\u00f3 a bombardear. \u00bb A\u00efcha se queda repentinamente en silencio: las l\u00e1grimas suspenden su voz. Una mujer, presente a su lado, baja la vista. A\u00efcha contin\u00faa: \u201cMi hijo muri\u00f3 instant\u00e1neamente. Ten\u00eda 30 a\u00f1os. Su nombre era Salah Mohamed Lamine. \u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;Estados Unidos reconoce la soberan\u00eda marroqu\u00ed sobre todo el territorio del S\u00e1hara Occidental&#8221;, alarde\u00f3 Donald Trump con motivo de dicho acuerdo. A\u00efcha no sab\u00eda nada sobre la existencia de los drones. El cuerpo del difunto fue enterrado al anochecer y luego la familia abandon\u00f3 el Sahara y su reba\u00f1o. \u201cNuestra vida ha cambiado por completo. Antes de estar en nuestra tierra, ten\u00edamos nuestros animales, todo estaba tranquilo. Aqu\u00ed es muy complicado. Siempre tenemos la esperanza de volver, de volver a ver nuestro pa\u00eds, pero sin los drones y la ocupaci\u00f3n marroqu\u00ed. \u00bb Un a\u00f1o despu\u00e9s del asesinato del hijo de A\u00efcha, Marruecos concluy\u00f3 un nuevo acuerdo con Israel para construir dos f\u00e1bricas de producci\u00f3n de drones bajo supervisi\u00f3n israel\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Al salir de la casa, se forma una fila frente a un cami\u00f3n de la Media Luna Roja Saharaui; Distribuye alimentos del Programa Mundial de Alimentos: arroz, cereales, latas de aceite. Apoyado en su cap\u00f3, un automovilista intenta poner en marcha un Land Rover azul de la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de ni\u00f1os se pelea por una bicicleta averiada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cSomos los hijos de esta tierra\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el umbral de una jaima (tienda de campa\u00f1a), el hombre se quita los zapatos. Se quita los guardabosques descoloridos por la arena y la gorra caqui. El coronel Habuha Breika es afable; se presenta en perfecto espa\u00f1ol, con un toque de acento cubano. Formado en La Habana y Argel, este oficial del ej\u00e9rcito saharaui ya hab\u00eda servido como artillero antes del alto el fuego. Se sienta con las piernas cruzadas, observa sin decir palabra y luego dice la dureza del frente y la fe que une a los combatientes, a los m\u00e1rtires enterrados en el desierto, lejos de los arsenales propios y nuevos del enemigo, sofisticados, importados de Francia, del Estados Unidos -Estados Unidos, China, Turqu\u00eda y especialmente Israel. \u201cSomos los hijos de esta tierra. Tenemos nuestras propias t\u00e1cticas. Siempre hemos sabido adaptarnos a las nuevas pr\u00e1cticas enemigas\u201d, sonr\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actual l\u00ednea del frente, m\u00e1s de 100.000 soldados marroqu\u00edes est\u00e1n desplegados a lo largo del muro de separaci\u00f3n de 2.700 kil\u00f3metros, escondidos detr\u00e1s de 10 millones de minas antipersonal y antitanque. Frente a ellos, una fuerza guerrillera \u00e1gil, sigilosa y esquiva, rastreada por drones, radares e im\u00e1genes de sat\u00e9lite, bombas de racimo, municiones de racimo y misiles termob\u00e1ricos. En esta guerra desigual, los territorios liberados bajo el control del Frente Polisario fueron abandonados por los n\u00f3madas que eran el objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada incidente fronterizo genera temores de una conflagraci\u00f3n m\u00e1s amplia. Si la guerra se ha reanudado despu\u00e9s de treinta a\u00f1os de un statu quo poco convincente es porque, insiste el soldado, \u201cla comunidad internacional no ha podido resolver el conflicto\u201d . El refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n previsto por las resoluciones de la ONU nunca tuvo lugar: Rabat se opone al organismo electoral llamado a decidir sobre el estatuto final y defiende, con el apoyo de Par\u00eds, un \u201cplan de autonom\u00eda\u201d capaz de perpetuar su influencia colonial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa guerra no es nuestra voluntad: nos la han impuesto. Ning\u00fan conflicto en el mundo, y menos a\u00fan los que duran mucho tiempo, encuentra una soluci\u00f3n por medios militares, reconoce el oficial. El equilibrio de poder militar no es nada sin un canal pol\u00edtico. Pero, sobre la base de la legalidad internacional y por nuestra justa causa, estamos obligados a continuar la guerra para conquistar nuestra libertad, nuestra independencia. Despu\u00e9s de cincuenta a\u00f1os de lucha y exilio, no hemos perdido nada de nuestro esp\u00edritu de resistencia. \u00bb 86 civiles han sido asesinados por drones marroqu\u00edes desde la reanudaci\u00f3n de los combates.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cCon el pueblo palestino\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de los campamentos, en la cresta de una peque\u00f1a duna que se extiende entre los barrancos, las r\u00e1fagas queman los ojos y la garganta. En el fondo, un p\u00e1jaro gris, imperceptible, salta sobre la piedra; una mujer solitaria se inclina en oraci\u00f3n; Al cantar algunos versos, Yslem, con la capucha roja puesta, los labios azules y el cuerpo tenso, expresa con palabras la amargura de la vida de los refugiados. \u00c9l mismo, rapero, vive en el exilio. Naci\u00f3 durante la guerra y creci\u00f3 en el campo de Aoussert antes de viajar a Espa\u00f1a cuando era adolescente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy vive en Galicia, viaja por la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, toda Europa e incluso Latinoam\u00e9rica para dar conciertos y participar en actos activistas. Su coraz\u00f3n, sin embargo, permanece en \u00c1frica: \u201cAntes de ser saharaui, antes de ser musulm\u00e1n, antes de ser del mundo, soy africano. 100%, me considero m\u00e1s africano que \u00e1rabe. Por una raz\u00f3n muy sencilla: los primeros que nos tendieron la mano fueron los africanos. \u00c1frica siempre nos ha abierto sus puertas, en todos sus pa\u00edses. Somos la \u00faltima colonia del continente. Como disc\u00edpulos de la revoluci\u00f3n africana, nosotros tambi\u00e9n acabaremos liber\u00e1ndonos. \u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Yslem descubri\u00f3 el rap escuchando a Tupac y Wu-Tang Clan , tra\u00eddos de sus estancias en Cuba por ni\u00f1os saharauis. All\u00ed encuentra los ritmos y la m\u00fasica de la poes\u00eda oral saharaui. As\u00ed, Yslem escribir\u00e1, en castellano y en Hassanya, la lucha de su pueblo en los campos de refugiados y en los territorios ocupados, donde la represi\u00f3n marroqu\u00ed estrangula incluso la expresi\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus palabras se vuelven m\u00e1s agudas en cuanto tiene en cuenta la complicidad y complicidad espa\u00f1ola, europea y \u00e1rabe, que apoyan a la monarqu\u00eda marroqu\u00ed en su pol\u00edtica de colonizaci\u00f3n y saqueo de recursos en los territorios ocupados. Pero si el m\u00fasico lamenta que el mundo \u00e1rabe y musulm\u00e1n les d\u00e9 la espalda, no puede apartar los ojos de la carnicer\u00eda que se est\u00e1 produciendo en Gaza . \u201cSe est\u00e1 produciendo un genocidio. Los opresores de los palestinos est\u00e1n aliados con nuestros opresores. Israel y Marruecos siempre han tenido muy buen entendimiento, econ\u00f3mica y pol\u00edticamente. Israel arma a Marruecos contra nosotros. Estamos con el pueblo palestino: sufrimos una situaci\u00f3n similar a la de ellos. \u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.humanite.fr\/monde\/afrique\/sahara-occidental-trois-generations-dans-lexil-et-la-lutte-dans-les-camps-de-refugies-en-algerie\">L&#8217;Humanit\u00e9<\/a>, 29\/03\/2024<\/p>\n\n\n\n<p>#SaharaOccidental #Marruecos #refugiadossaharauis #Tinduf #Argelia #Marruecos #Gaza #Israel<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Etiquetas : reportaje, L&#8217;Humanit\u00e9, refugiados saharauis, Argelia, Tinduf, Marruecos, Sahara Occidental, S\u00e1hara Occidental: tres generaciones en el exilio y la lucha en los campos de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":370723,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[84],"tags":[725,2289,187,1293,2225,8,1275],"class_list":["post-370721","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sahara-occidental","tag-argelia","tag-lhumanite","tag-marruecos","tag-refugiados-saharauis","tag-reportaje","tag-sahara-occidental","tag-tinduf"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=370721"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/370721\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=370721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=370721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/xnalgrt.cluster100.hosting.ovh.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=370721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}