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  • El constante desafío marroquí

    Para ejercer la soberanía sobre un territorio no hay que pedir permiso, hay que hacerla visible. Ceutíes y melillenses lo hacen a diario

    Por mucho que los Gobiernos de ambas orillas del estrecho pregonen concordia, entendimiento e incluso hermandad, lo cierto es que ninguna de esas tres cosas ha existido jamás. La relación entre España y Marruecos es la de un conflicto permanente. A pesar de su cercanía geográfica, entre ambos países se abre un abismo cultural y económico. El PIB español, similar al de Australia o Corea del Sur, es diez veces mayor que el de Marruecos, un país extenso, pero con una economía que es la mitad que la portuguesa. En pocos lugares del mundo hay un salto de renta per capita tan brutal como entre la frontera terrestre de Marruecos con Ceuta y Melilla.

    Eso en la parte económica. En la cultural la distancia es aún mayor. Marroquíes y españoles hablamos idiomas muy diferentes, ellos una variedad del árabe y diversos dialectos bereberes y nosotros un conjunto de lenguas romances derivadas del latín. La religión predominante en Marruecos es el islam sunní, en España el cristianismo católico. El factor religioso impregna toda la cultura marroquí, algo similar a lo que sucede en España con el catolicismo, con la diferencia de el nuestro es un país muy secularizado.
    Los sistemas políticos también difieren sustancialmente a pesar de que, a la cabeza de ambos, se encuentra un monarca. Marruecos no es propiamente una dictadura, pero tampoco una democracia. Es un régimen híbrido que toma elementos de las dos. En el Democracy Index de 2019 Marruecos figura en el puesto 96 entre Tanzania y Benin. España en el puesto 16 empatada con Austria.
    Ignorar África
    Son, como vemos, dos países muy cercanos en el espacio, pero alejados en todo lo demás. La proximidad geográfica les obliga a entenderse, más aún cuando de por medio hay un desencuentro centenario y muchas heridas, algunas sólo a medio cicatrizar. Para España, Marruecos es esencialmente un incordio, uno de esos vecinos incómodos a los que hay que aguantar. La política exterior española siempre ignoró al continente africano a pesar de tenerlo debajo. Esto es así desde siempre o, al menos, desde que en el siglo XVI se sustituyó la empresa africana por la americana. Tras la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas en 1898 los gobiernos españoles trataron de reenfocarse en África, pero sin demasiada fortuna. El protectorado del Rif y las colonias del Sahara y el Sidi Ifni no trajeron más que guerras, gastos y dolores de cabeza.
    Para Marruecos, España es simplemente un estorbo que se interpone entre las ambiciones de los sucesivos sultanes y su objetivo último de convertirse en la gran potencia del África noroccidental. Los roces entre ambos países son una constante desde que en 1956 el sultanato accediese a la independencia plena tras un acuerdo con Francia y España, que mantenían sendos protectorados en el territorio. Desde entonces lo normal ha sido el enfrentamiento y no la concordia. Hubo problemas en el Ifni, en el territorio de Cabo Juby, en el Sahara y hasta en el diminuto islote de Perejil, ubicado en el estrecho a corta distancia de Ceuta.
    Marruecos ambiciona de manera explícita dos ciudades españolas y, de un modo mucho más discreto, el archipiélago canario, cuya vinculación histórica y cultural con Marruecos es nula
    Con ningún otro país España ha tenido tantas desavenencias como con Marruecos en el último siglo. La táctica de los Gobiernos españoles ha sido la de ceder y apaciguar, algo que podría tener sentido si las demandas marroquíes se hubiesen agotado en la reclamación del Sahara. Pero no es así. Marruecos ambiciona de manera explícita dos ciudades españolas y, de un modo mucho más discreto, el archipiélago canario, cuya vinculación histórica y cultural con Marruecos es nula. Simplemente se da la circunstancia de que la costa oriental de Fuerteventura se encuentra a cien kilómetros de la de Marruecos. Para muchos en Rabat eso es motivo más que sobrado para sustentar una reclamación que no tiene ni pies ni cabeza, pero que encaja con lo que se ha dado en llamar Gran Marruecos, algo que les ha ocasionado numerosos enfrentamientos con Argelia que se sustanciaron en la guerra de las arenas del 62 y en el posterior cierre de la frontera.
    Marruecos no oculta a nadie su plan y cuida muy mucho sus alianzas internacionales. Francia y Estados Unidos son sus protectores. Para los primeros Marruecos es el premio de consolación frente a una Argelia que se volvió contra la metrópoli tras la independencia. Para los segundos se trata de un peón muy útil en una región conflictiva.
    Ceuta y Melilla
    No hay nada personal contra España, sólo son negocios. Y eso mismo, negocios, es lo que no se le ha dado bien a ningún Gobierno español en lo relativo a Marruecos. Ciudades como Ceuta y Melilla, no digamos ya las Canarias, no deberían ser objeto ni de debate. Su españolidad se justifica conociendo la historia de ambos enclaves y por la voluntad manifiesta de sus habitantes. No son un territorio en disputa tal y como la diplomacia marroquí hace ver en los foros internacionales cada vez que tiene oportunidad. Tampoco son una colonia y nunca lo fueron.
    En el caso de Ceuta, la soberanía española data de 1580. Antes de eso la ciudad fue portuguesa durante casi dos siglos. Melilla, por su parte, fue fundada por un hidalgo castellano, Pedro de Estopiñán, en 1497. Ambas ciudades siempre formaron parte integral de España. Primero como concejos castellanos, luego como municipios y finalmente como ciudades autónomas. Entre las dos envían a Madrid cuatro senadores y un par de diputados. Simplemente no hay diferencias entre Ceuta o Melilla y cualquier otra ciudad de España. Que un país extranjero reclame su soberanía es como si reclamase la de Cartagena, La Coruña o el puerto de Pasajes.
    Algo tan elemental debería hacerlo ver el Gobierno para contrarrestar la insistente propaganda marroquí que, de un par de años a esta parte, se ha transformado en hostigamiento abierto en la frontera modulando a placer la válvula migratoria y prohibiendo el tráfico de mercancías por los pasos fronterizos con intención de estrangular económicamente a ambas ciudades.
    Quizá sea el momento idóneo para plantearse no la soberanía de ambas plazas, pero si los problemas que arrastran desde hace demasiado tiempo sin que en Madri
    d nadie se atreva a intervenir por miedo a incomodar al sultán. Para ejercer la soberanía sobre un territorio no hay que pedir permiso, hay que hacerla visible. Ceutíes y melillenses lo hacen a diario sin que nadie en Moncloa quiera darse por enterado.
    Voz Populi, 27 dic 2020
    #Marruecos #España #Ceuta #Melilla #SaharaOccidental
  • Fernández: "El Sáhara Occidental es el objetivo primordial de Marruecos en la política exterior"

    Irene Fernández Molina, profesora del departamento de Políticas de la Universidad de Exeter (Reino Unido), especializada en relaciones internacionales de Oriente Medio y el norte de África, ha señalado en el informativo 24 horas de RNE que el respaldo estadounidense a la soberanía marroquí del Sáhara ha sido “una sorpresa de la diplomacia de Trump”: “No creo que ninguna de las promesas estén confirmadas porque Trump está saliendo y Marruecos no habla de poner una embajada en Israel”, ha indicado. 

    También ha señalado que el Sáhara Occidental es el “objetivo primordial” de Marruecos en la política exterior. Sobre la reclamación marroquí de Ceuta y Melilla, Fernández ha sostenido que el tema se ha “sobredimensionado”: “No creo que haya cambio en la posición marroquí, dependerá del grado de importancia que le de Mohamed VI, que nunca ha mostrado mucho interés”.
    Radio 5, 24 dic 2020
  • Sahara Occidental : El pueblo saharaui no tiene miedo a la burla

    Larosi Haidar*

    El pasado 10 de diciembre y como bomba fétida caída del cielo, irrumpía en la escena saharaui marroquí la declaración irresponsable de Trump. En ella, ofrecía generoso y risueño su reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, uno de los 17 Territorios No Autónomos reconocidos por la ONU y, desde 1975, ocupado ilegal y militarmente por Marruecos. El hecho en sí mismo y viniendo de donde venía no podía ser una sorpresa, pues el mundo ha sufrido a lo largo de los últimos años no pocos insultos a la inteligencia proferidos y ordenados por el individuo en cuestión. Piénsese, por ejemplo, en la vergüenza ajena que todos sentimos al verle reírse de un reportero que padecía artrogriposis; en sus rabietas infantiles que dieron lugar al abandono unilateral del pacto nuclear con Irán, o en la ignorancia supina expuesta con pelos y señales al ofrecernos, a los terrícolas, su ingeniosa cura de la covid-19 mediante una inyección de lejía.
    Desde el punto de vista de la legalidad internacional, el lamentable reconocimiento no es más que una ocurrencia de mal gusto que, eso sí, viola los fundamentos del derecho internacional e incumple las resoluciones de la ONU. Precisamente, esta flagrante violación del derecho internacional es lo que ha sido destacado y deplorado unánimemente por muchas personalidades internacionales, pero también estadounidenses como son John Bolton, exasesor de seguridad nacional de EE UU; James Baker, exsecretario de Estado y enviado especial de la ONU para el Sáhara Occidental (1997-2004); el ínclito Noam Chomsky, o James Inhofe, presidente del Comité de Defensa del Senado de EE UU.
    Por otra parte, es bien cierto que una vez abierta la veda por Trump, seguramente muchos países de dudosa valía democrática y coherencia institucional aprovecharán la ocasión para apuntarse un tanto y repetir fielmente los ademanes de su perro ovejero, lo que de seguro será aprovechado por el reino alauí para reforzar su discurso interno y mostrarse todavía más, si cabe, desafiante y desdeñoso con las resoluciones de la ONU y las legítimas reivindicaciones del pueblo saharaui. Teniendo en cuenta todo esto, debemos recalcar algunas verdades que, aun siendo perogrulladas, conviene recordar de vez en cuando.
    La cuestión del Sáhara Occidental es una cuestión clara e incuestionable desde el punto de vista del derecho y la justicia internacionales. Su descolonización no se llevó a cabo en su momento debido a que la potencia administradora del territorio, es decir, España, no cumplió con su deber y sus compromisos con el pueblo saharaui y con la comunidad internacional. Ese incumplimiento, considerado por muchos una traición vergonzosa que España lleva arrastrando nueve lustros, es lo que engendró una guerra fratricida durante 15 años, más otros 30 de paz nominal supervisada por la ONU para celebrar, supuestamente, un referéndum de autodeterminación.
    Desde el alto el fuego de 1991, Marruecos, el país agresor, ha estado minando sistemáticamente todos los esfuerzos de la comunidad internacional para celebrar un referéndum en el Sáhara Occidental. Tras años de maniobrar y marear la perdiz, con la aquiescencia de Naciones Unidas y la complicidad de algunos miembros del Consejo de Seguridad, logró en 2007 convertir la razón de ser de la Minurso [Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental] en agua de borrajas. Su intención era imponer una autonomía para los saharauis dentro de Marruecos. Desafortunadamente, así se confirmaban las palabras pronunciadas en 1995 por Frank Ruddy, subdirector de Control del Censo de la ONU para el Sáhara: “La influencia marroquí en la Minurso, está demasiado arraigada para ser anulada. La Minurso (…) como institución creíble no es salvable”. En los últimos 13 años, el majzén marroquí ha usado todo tipo de malas artes con las que ha chantajeado y comprado a políticos e intelectuales de muchos países. Incluso recicló engendros anteriores para crear una formación pseudopolítica llamada Movimiento Saharauis por la Paz que, curiosamente, está respaldada por personalidades políticas de Francia y España. Inesperadamente, Marruecos acabó rompiendo el alto el fuego en la brecha ilegal de Guerguerat, lo que obligó a los saharauis a comenzar una segunda guerra de liberación. Para algunos, esto es un suicidio. Otros, ya llevaban tiempo invitando a los saharauis a aplazar la utopía y defender la dignidad. Ignoraban que para los saharauis eso equivalía a “aplazar la dignidad de la independencia y defender la utopía de la integración en Marruecos” y esto, para una mayoría aplastante de los saharauis, es algo rotundamente inaceptable.
    Si al final se confirma la continuidad de la guerra, probablemente la fase inicial de duelos artilleros dará paso a acciones bélicas de gran envergadura. Con los avances tecnológicos y el gran salto de la industria militar de las dos últimas décadas, es obvio que este segundo enfrentamiento será muy diferente del primero, además de que siempre cabe la posibilidad de que nuevos actores participen en la contienda. Y a pocas horas de reunirse el Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental, lo que sí es seguro es que David seguirá siendo David, y Goliat seguirá siendo Goliat.
    Larosi Haidar es profesor de la Universidad de Granada. Miembro del Observatorio Universitario Internacional sobre el Sahara Occidental (OUISO).
    El Almendrón, 24 dic 2020
    #SaharaOccidental #Marruecos #Palestina #Normalización #Israel #Polisario #DonaldTrump #EEUU #USA
  • Nueva Canarias ve con preocupación las nuevas pretensiones expansionistas de Marruecos hacia Ceuta y Melilla.

    Luis Campos pide a Madrid, la UE y la comunidad internacional que analicen en su “integridad” la ilegal ocupación del Sáhara Occidental y delimitación de las aguas.

    Nueva Canarias, partido con representación en el Congreso de los Dipuatdos, ha vuelto a mostrar la preocupación y rechazo de los nacionalistas progresistas al afán expansionista de Marruecos ahora hacia las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla. Luis Campos, dipuatdo en el Parlamento Autonómico de Canarias, demandó al Gobierno de Pedro Sánchez, la Unión Europea (UE) y la comunidad internacional que analicen en su “integridad” las implicaciones, desde el punto de vista de la legalidad internacional, derivadas de la ilícita ocupación del Sáhara Occidental y ampliación unilateral de sus aguas hacia las costas canarias y saharauis así como la declaración del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocimiento de la soberanía del régimen alauita sobre el pueblo saharaui y el respaldo verbal de Francia al plan marroquí sobre el Sáhara.
    Las declaraciones del primer ministro del país africano, Saadeddine El Othmani, defendiendo que Ceuta y Melilla son “marroquíes como el Sáhara» y que “llegará el día que vamos a reabrir el asunto” de las dos ciudades autónomas del Estado, en opinión de Luis Campos, obedece a la política de “hechos consumados, afán expansionista y falta de respeto al derecho internacional” del régimen de Mohamed VI. Es un “paso más que Canarias no puede vivir de una manera aislada”, advirtió.
    El dirigente de los nacionalistas progresistas expuso la necesidad de que el Ejecutivo estatal, en las explicaciones solicitadas a Marruecos por las declaraciones de El Othmani, haya “abandonado la tibieza” con la que se ha conducido con las decisiones unilaterales e ilegales decididas por el país alauita sobre el territorio saharaui, intensificadas en el último año.
    Tras indicar que Marruecos ocupa por la fuerza el Sáhara Occidental desde 1975, incumpliendo los acuerdos de la ONU y la legalidad internacional, Campos recordó que, a comienzos de este año, el Parlamento marroquí inició la tramitación de dos leyes, publicadas en el Boletín Oficial del país el pasado mes de abril con la firma del rey, con las que extendió, “de forma unilateral y, por lo tanto, ilegal”, su frontera marítima hacia Canarias así como el Sáhara Occidental.
    Posteriormente, a comienzos del pasado mes de noviembre, la preocupación de NC aumentó al dar el monarca un carácter triunfalista a la conmemoración del 45 aniversario de la Marcha Verde. Una fecha que, como recordó, supuso el inicio del conflictivo proceso de ocupación ilegal del Sáhara Occidental que dio lugar a una guerra, a la represión del pueblo saharaui, a la creación del campo de refugiados más antiguo del mundo y, últimamente, al aumento de la tensión en Guerguerat al movilizarse las tropas marroquíes a la zona y declarar el Frente Polisario el estado de guerra.
    Campos animó a las autoridades españolas, a la UE y a la comunidad internacional a que analicen, con una perspectiva “integral”, los movimientos más recientes de Marruecos ya que todo parece indicar que están encaminados a obtener la soberanía del Sáhara. En esa estrategia incluyó Campos el importante aumento de las personas migrantes procedentes del país africano y de las costas del Sáhara que llegan a Canarias vía marítima.
    Desde Nueva Canarias “nunca aceptaremos”, se ratificó el vicepresidente segundo, que se imponga el régimen alauita sobre el pueblo saharaui. Entre otras razones, agregó, porque Marruecos en la ONU tiene la condición de potencia ocupante y porque el plan de 1991 auspiciado por las Naciones Unidas y que establece la celebración del referéndum de autodeterminación fue aceptado por el reino de Mohamed VI.
    “Mantendremos la exigencia del respeto a la legalidad internacional y a los legítimos derechos” del pueblo saharaui, según NC, a pesar de que Donald Trump, en los estertores de su mandato presidencial, hiciera una declaración en la que reconocía la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y Francia, un estado miembro de la Unión Europea, apoyara el plan marroquí sobre los saharauis.
    CeutaTV, 25 dic 2020
    #SaharaOccidental #Marruecos  #Ceuta #Melilla #Canarias
  • El derecho internacional y el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental por parte de Trump

    María López Belloso, Universidad de Deusto
    En el día internacional de los derechos humanos, el presidente estadounidense Donald Trump ha sacudido el panorama internacional con el anuncio del reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el territorio del Sahara Occidental, en clara violación del derecho de autodeterminación saharaui.
    Este anuncio llega después de que hace casi un mes Marruecos rompiera el alto el fuego que imperaba en la zona desde 1991 con su incursión militar en la franja de El Guerguerat, incumpliendo las disposiciones del Acuerdo militar nº1 firmado entre ambas partes y la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) en 1997.
    Desde ese momento, Marruecos ha hecho serios esfuerzos por tratar de silenciar los enfrentamientos militares en el muro, y las olas de arrestos, detenciones y hostigamientos que se han venido produciendo en los territorios ocupados por parte de las fuerzas armadas marroquíes. Este anuncio por parte de un presidente, Trump, saliente constituye un golpe de efecto en esta guerra mediática que sin duda supone un duro golpe a la parte saharaui, pero sobre todo, al Derecho Internacional y a la tradición iusinternacionalista de EE.UU.
    Los Altos del Golán y el Sahara Occidental
    Sin embargo, no es la primera vez que el presidente Donald Trump sorprende con un anuncio como este en un contexto similar. En marzo de 2019, Trump anunció el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golan, que el Estado israelí se anexionó en 1981, y que tampoco está amparada por el derecho internacional, ni el resto de países de la comunidad internacional. En palabras de Stefan Talmon, este anuncio del presidente estadounidense supuso no sólo el “rechazo de más de 100 años de trayectoria del derecho internacional” sino también la contribución histórica de EE.UU. y de sus presidentes a la legalidad internacional. Efectivamente, desde 1978 Marruecos mantenía una postura constante que defendía la ilegalidad de la ocupación israelí del Golan, y de los asentamientos en Cisjordania.
    Más allá de las repercusiones geopolíticas de este anuncio, y de la consolidación de la alianza de Netanyahu y Trump, este reconocimiento fue rechazado por la comunidad internacional y por el propio Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
    Efectivamente, el anuncio de Trump fue duramente criticado, no sólo por Siria, cuya integridad territorial se veía afectada por este anuncio, sino que también grandes potencias como China, Rusia o los países árabes manifestaron su disconformidad con el anuncio del presidente estadounidense. Este rechazo se trasladó también al Consejo de Seguridad, donde todos sus miembros, excepto EEUU, condenaron “duramente la acción y advirtieron que pone en riesgo la estabilidad regional y socava el orden internacional basado en normas”.
    Con el reconocimiento de la anexión israelí del territorio, el presidente norteamericano contravenía lo establecido en el derecho internacional y en las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Res 242 de 1967, Res 338 de 1973 y Res 497 de 1981) pero, sin embargo, de acuerdo con las declaraciones del Secretario General Antonio Guterres, no consiguió que el status del territorio variara ante los ojos del derecho internacional.
    Al igual que el anuncio sobre los Altos del Golán buscaba un impacto global sobre el conflicto Israel-palestino, el anuncio de Trump reconociendo la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, más allá del efecto real de un presidente saliente en menos de tres semanas, busca desnivelar la balanza política en el conflicto saharaui.
    Como describe la propia Biblioteca del Congreso, este tipo de declaraciones tienen un “carácter ceremonial” y carecen de efecto legal inmediato.
    De manera similar al anuncio de 2019, las declaraciones de Trump de 2020 no se sostienen desde el punto de vista de la legalidad internacional, a la luz de la cual el estatus del territorio como no autónomo pendiente de descolonización es claro.
    Del mismo modo, también estas declaraciones han supuesto una oleada de reacciones por parte de distintos actores internacionales, recordando la naturaleza internacional del conflicto, e incluso en el seno del propio partido republicano.
    Concretamente, la Ministra de Asuntos Exteriores española, Arancha González Laya, a quien casualmente este anuncio le ha coincidido con su visita a Israel y Palestina, ha llamado al “respeto de las resoluciones de Naciones Unidas” en la resolución del conflicto saharaui.
    Sin embargo, al igual que en el caso de la soberanía israelí sobre el Golán, está por ver que este anuncio tenga un impacto sobre el conflicto, y sobre el estatus del territorio, como afirma Rana Jawad.
    Además, no cabe duda de que este acuerdo tendrá consecuencias para Marruecos. En un artículo sobre esta cuestión a principios de año, cuando ya se rumoreaba esta posibilidad, algunos medios marroquíes cuestionaban su veracidad por las innegables consecuencias que acarrearía para el estado alauí. Así, Samir Benis, en su artículo para Morocco World News afirmaba que Marruecos se “pondría al nivel de Israel” y daría argumentos al Frente Polisario para asimilar ambos conflictos. Por tanto, lo que evidencia este anuncio es que la presión que la vuelta a la guerra supone para Marruecos no es tan insignificante como quiere hacer parecer, cuando está dispuesto a asumir consecuencias tan relevantes en el ámbito regional e internacional.
    Palestina y el Sahara Occidental, diferencias y similitudes
    Lo que pone de manifiesto este anuncio, no cabe duda, es la estrecha relación entre los conflictos palestino e israelí, a pesar de que tradicionalmente los palestinos no se han solidarizado con la población saharaui. Sin duda, esta falta de colaboración entre dos actores que comparten tantos elementos (ocupación del territorio, población refugiada, conflicto prolongado y ambigüedad de la comunidad internacional) ha estado marcada por el estatus de Marruecos entre los países árabes.
    En el conflicto saharaui los países árabes han mantenido una postura alineada con el respaldo a las tesis marroquíes que ha sido seguida también por los actores palestinos, ignorando las similitudes entre ambos casos.
    Sin embargo, como señalaba Rana B. Khoury ya en 2011, “a pesar de las diferencias contextuales e históricas”, la historia reciente de ambos territorios ha estado “llena de conflictos y derramamiento de sangre”, y en ambos casos “los saharauis y los palestinos continúan viéndose disuadidos de lograr la autodeterminación, una realidad que continúa problematizando la base del orden actual”.
    Del mismo modo, en los dos conflictos, la claridad del derecho internacional se ve afectada por los intereses políticos y económicos que subyacen a declaraciones como las realizadas por Donald Trump en ambos casos. Estos intereses han llevado a pensar que las injerencias externas podrían “palestinizar” el conflicto saharaui, tratando de dividir a la población y de mermar el apoyo de ésta al Frente Polisario.
    No obstante, el escaso respaldo de movimientos como Khat Chahid o “Iniciativa Saharaui por el Cambio”, y la reciente creación de ISACOM con fundamentos alineados con la postura defendida por el Frente Polisario, han puesto de manifiesto que hasta la fecha, esta estrategia no ha surtido efecto.

    Por otro lado, como señalaba Randa Farah, la estrategia de prolongación del conflicto en aras de la desmotivación y hastío de la población no ha resultado exitosa en ninguno de los dos casos, y en ambos contextos la identidad de las generaciones en el exilio o en el refugio con la causa, sigue siendo generalizada.

    Igualmente, tanto el Frente Polisario como la ANP son conscientes de que tienen que seguir buscando vías para mantener el conflicto activo en el derecho internacional, y ambas partes han conseguido éxitos muy importantes, como las sentencias de tribunales europeos respecto a los recursos naturales saharauis, la aceptación de Palestina en organizaciones internacionales como la UNESCO o el TPI, y, retrotrayéndonos un poco más, las dos opiniones consultivas del Tribunal Internacional de Justicia sobre el Sahara Occidental en 1975 y sobre Palestina en 2004.
    Este nuevo movimiento de la presidencia norteamericana, y esta nueva analogía entre ambos casos, debería traducirse en una mayor alineación de las estrategias políticas y legales de ambas poblaciones de forma que ambos puedan conseguir la aplicación del derecho internacional en ambos contextos.
    Un movimiento más en la partida
    Por tanto, para entender las implicaciones globales del anuncio realizado por Trump, es necesario analizar la situación desde una perspectiva más amplia y tratar de dilucidar la situación real de los actores en “la partida”.
    En la semana previa a esta declaración, la batalla se ha jugado en el tablero africano, donde la UA ha apostado por respaldar los esfuerzos de la ONU para solucionar el conflicto saharaui.
    Está por determinar aún, cuál va a ser la postura de otros actores relevantes, como la UE, y si, tal y como hicieron con el anuncio de Trump en 2019 los países europeos se mantienen fieles a la legalidad internacional, o si, por el contrario, los intereses del principal aliado marroquí, Francia, inclinarán la balanza del lado de la ilegalidad internacional.
    María López Belloso, Investigadora asociada del proyecto GEARING ROLES (H2020), Universidad de Deusto
    This article is republished from The Conversation under a Creative Commons license. Read the original article.
    Tags : #SaharaOccidental #Marruecos #Palestina #Normalización #Israel #Polisario
  • La última colonia de África: La vida en Sahara Occidental bajo la ocupación marroquí, ahora avalada por EE.UU.

    Estados Unidos es el primer país del mundo que reconoce la anexión de Sahara Occidental por parte de Marruecos. 

    El jueves 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, el gobierno de Trump anunció este significativo giro político, que es parte de un acuerdo por el cual Marruecos se convirtió en el cuarto país árabe que normalizó relaciones con Israel en los últimos meses. 
    En este programa especial, volvemos a emitir un documental exclusivo de Democracy Now! que rompe el cerco mediático y analiza lo que ocurre en el territorio ocupado de Sahara Occidental, ubicado al noroeste de África. 
    Desde allí documentamos la lucha por la libertad que el pueblo saharaui lleva adelante desde hace décadas, así como la violenta represión marroquí. A fines de 2016, un equipo de Democracy Now! pudo ingresar a la ciudad de El Aaiún en Sahara Occidental. Fue el primer equipo internacional de noticias en años que informó desde ese territorio ocupado. 
    Mucha de la gente saharaui que aparece en este documental actualmente se encuentra bajo asedio policial o escondida.
    Para ampliar esta información, vea (en inglés) nuestro reportaje exclusivo.
    Democracy Now, 24 dic 2020
  • LA AVISPA LLEGA, PICA, TE MATA Y SE VA CON EL OBJETIVO CUMPLIDO

    Este símil acerca de lo que es capaz de hacer un insecto tan pequeño y aparentemente desvalido puede servir perfectamente para argumentar lo que le ha sucedido a Marruecos en los dieciséis años de guerra mantenidos con un pueblo pequeño y con menor potencial en lo que a equipamiento, recursos militares y económicos se refiere. Pero si esto objetivamente ha sido así, porqué el ejército marroquí no ha sido ni será capaz de derrotar militarmente al Ejército de Liberación Popular Saharaui?.

    Volviendo al ejemplo de la avispa, esta cuando ataca es porque considera que alguien le ha robado o le pretende robar lo que es suyo, algún intruso ha entrado en su territorio y, en ese sentido, sale al ataque con la firme voluntad de aniquilar al agresor sin importarle que también puede recibir un manotazo, ella no tiene miedo, pero el agresor que nunca podrá defender lo robado con la misma determinación, fiereza y valentía que el legítimo dueño, si lo tiene, y mucho.
    Llega sigilosa, es paciente, aprovecha su gran movilidad, ataca por sorpresa, y se retira a la búsqueda de otro objetivo próximo o lejano, no importa dónde , el daño ya está hecho donde pretendía en ese momento y, salvo sorpresa, siempre sale victoriosa y traslada ese ánimo al resto del enjambre. Su enemigo a priori parece ser más fuerte porque tiene una escopeta, es un gigante comparado con ella, pero no puede enfrentarla, porque para él no constituye un objetivo estático que se pueda batir, ni es un blanco fácil.
    Esto va dirigido a los escépticos que van apareciendo con comentarios del estilo de: “no tienen nada para defenderse o atacar, los van a machacar, son un pueblo pequeño y pobre, no tienen apoyos, etc…”. Pues decirles que los barbudos de Sierra Maestra en Cuba vencieron al potente ejército regular de Batista, los Sandinistas hicieron lo propio con el de Somoza en Nicaragua y los Vietnamitas a la mayor potencia mundial.
    Nunca menospreciar a un pueblo que está firmemente resuelto a luchar por aquello que le pertenece por pequeño y pobre que sea, porque entre otras muchas cosas, tiene algo que se llama dignidad y la firme determinación de luchar por aquello que le ha sido arrebatado por la fuerza.

    Alberto Suárez Montiel

    Facebook, 23 nov 2020

     

  • El fango en el que se ha metido el Gobierno en relación al conflicto del Sahara Occidental

    Efectivamente el gobierno al completo ha bajado al barro en el conflicto del Sáhara Occidental a instancias de la posición adoptada por su ministerio de Relaciones Exteriores en lo que se refiere a la ruptura del alto el fuego por parte de Marruecos. El citado ministerio pretende además revolcar en ese barro al principal partido que apoya la acción de gobierno, el PSOE. A estas alturas ya está clara la pretensión del gobierno de intentar transmitir a la sociedad española que está manteniendo una responsable posición política de equidistancia y neutralidad en relación al conflicto, posición, que como en este caso, cuando hay un agredido y un agresor, siempre benefician a este último. 

    Es verdad que este posicionamiento es el que ha venido siendo habitual en la alternancia de gobierno que han ejercido los principales partidos desde el inicio de la democracia convirtiendo estas cuestiones, que no tienen nada de jurídicas, sino políticas, en una política de Estado que sitúa los intereses con Marruecos y la aceptación de sus habituales chantajes en su relación con España por encima de los principios del respeto a la legalidad internacional y los DDHH que deben regir en cualquier país democrático. 
    En ese sentido, y en este caso concreto, el gobierno necesita la oportuna cobertura política para llevar a cabo este desatino con el fin de intentar en la medida de lo posible evitar que le pase por encima la locomotora de la sociedad española que se viene manifestando de manera mayoritaria muy sensible con la justa causa del Pueblo Saharaui. Esta irreflexiva e indecente huida hacia adelante necesita cómplices políticos y quien mejor en este caso que aquel que de forma mayoritaria apoya la acción del gobierno, aunque esto seguro vaya en contra de lo que piensa su propia militancia y votantes. 
    Voy a intentar definir la estrategia que para ello está empleando la cúpula directiva del PSOE a instancias de las recomendaciones que en ese sentido le ha trasladado el ministerio de Relaciones Exteriores para que a su vez haga lo propio a sus organizaciones territoriales y representantes instituciones: “No apoyar ningún tipo de declaración o moción que condene la ruptura del alto el fuego por parte de Marruecos, no apoyar cualquier mención a la condición de España como Potencia administradora del territorio que todavía sigue ostentando según la legalidad internacional, evitar cualquier mención al derecho a la autodeterminación e independencia del Pueblo Saharaui a través del referéndum”, es decir, posicionarse claramente al lado de Marruecos en su intención de anexionar por la fuerza el Sáhara Occidental, y para intentar disimular esta clara pretensión, sugieren que se haga referencia solo de manera general al apoyo a las vacías resoluciones del Consejo de Seguridad de NNUU que ha sido precisamente, con su inacción, cuando no complicidad manifiesta con el régimen marroquí, quien ha facilitado su envalontamiento e impunidad para romper el alto el fuego. 
    Esas precisas y bastardas instrucciones son aceptadas por disciplinados representantes instituciones, generalmente estómagos agradecidos que viven de la política, no todos por suerte, porque ya hay movimiento en algunas CCAA y sus agrupaciones en contra de esa errónea e incomprensible estrategia, por lo que muchos militantes de base, cuadros medios y representantes institucionales haciendo gala del respeto a su ideología, principios y dignidad, se han negado a vetar esos irrenunciables preceptos de apoyo al Pueblo Saharaui. 
    Decía Salvador Allende, un gran socialista, que “la historia es nuestra y la hacen los pueblos” y por ello es preciso recordar que el pueblo español hizo suya historia y justicia no hace tantos años cuando un gobierno apoyó una guerra y a sus patrocinadores en contra de la voluntad de la mayoría de la sociedad española y el partido que apoyaba su acción perdió las siguientes elecciones precisamente por ese motivo. Señores socialistas, aprendan de la historia porque aveces se repite.
    Alberto Suárez Montiel
    Fuente : Facebook, 29 nov 2020
  • ¿Qué ganan Israel y Marruecos al restablecer lazos diplomáticos?

    La monarquía abre las puertas al mundo árabe y África e Israel suma un nuevo hito en su normalización de relaciones con los estados musulmanes.

    Por Abigail Klein Leichman
    DICIEMBRE 15, 2020, 08:06
    El anuncio del 10 de diciembre del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel saludó un nuevo acuerdo con otro país de mayoría musulmana en los últimos cuatro meses.
    Sin embargo, esto fue diferente a los históricos Acuerdos de Abraham de septiembre que vincularon a Israel con los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin en el Golfo Pérsico y el acuerdo de normalización de octubre con Sudán.
    “Desde hace décadas, Marruecos e Israel han estado del mismo lado geopolítico. La relación entre ambos países siempre existió en temas relacionados como la seguridad, economía y diplomacia, incluso a nivel cultural y personal durante muchos años”, afirmó el profesor Bruce Maddy-Weitzman de la Universidad de Tel Aviv (TAU) a la prensa.
    Maddy-Weitzman, profesor asociado de historia de Oriente Medio y África e investigador principal del Centro Moshé Dayan de Estudios Africanos y de Oriente Medio (TAU), indicó también que Marruecos abrió una oficina diplomática en Israel en 1994 después de los Acuerdos de Oslo pero la cerró en octubre de 2000 tras una resolución de la Liga Árabe que pedía cortar los lazos con Israel.
    “Sin embargo, la relación continuó durante las siguientes dos décadas. El rey Muhammad VI no vio la necesidad de formalizar esa relación hasta ahora”, se explayó el especialista, que consideró que este era el momento adecuado porque, a cambio de la normalización con Israel, la administración Trump le ofreció a Marruecos el reconocimiento de la soberanía oficial sobre el Sáhara Occidental, un tema crítico de política exterior para ese país desde mediados de la década de 1970.
    “Los Acuerdos de Abraham con los estados del Golfo que son aliados de Marruecos le dieron a Rabat algún refuerzo político para pagar el precio del reconocimiento que no estaba dispuesto a pagar en los últimos 20 años”, explicó Maddy-Weitzman.
    Beneficios de todo tipo
    ¿Y qué es lo que gana Israel además de los vuelos directos que le darán un buen impulso al sector turístico?
    “Hay espacio para el desarrollo económico y comercial comercio, y la transferencia de tecnología. La experiencia israelí tiene un buen nombre y no hay razón para que los marroquíes no la quieran”, dijo Maddy-Weitzman.
    Quizás aún más significativo es que Marruecos tiene importancia geopolítica y es parte del club de monarquías anti-iraníes así como un miembro influyente de la Liga Árabe aunque no se define a sí mismo como un estado árabe.
    “Que Israel se convierta en un estado aceptado, reconocido y legítimo en la región es un avance significativo y tiene un peso que no se puede medir”, manifestó el profesor de TAU.
    Hasta 1948, Marruecos tuvo la comunidad judía más grande del norte de África. Cuando el establecimiento del Estado de Israel desencadenó disturbios y comenzó el éxodo de aproximadamente un cuarto de millón de judíos, la mayoría de los ellos llegaron a Israel.
    Los israelíes de ascendencia marroquí han seguido identificándose con orgullo con la cultura de Marruecos y el turismo israelí al país africano es normal desde hace muchos años.
    Días atrás, la agencia de noticias AFP informó que la historia y la cultura judía marroquí pronto serán parte del plan de estudios escolar nacional, una decisión que “tiene el impacto de un tsunami”, según expresó Serge Berdugo, secretario general del Consejo de Comunidades Judías de Marruecos.
    La puerta abierta
    Danny Danon, que en agosto finalizó un período de cinco años como embajador de Israel en las ONU, dijo que disfrutaba de una relación profesional “muy amistosa” con su homólogo marroquí. “Marruecos abre las puertas al mundo árabe y África. Es algo que hicimos en silencio antes de que podamos hacerlo de forma pública”, le dijo Danon a ISRAEL21c durante una reunión virtual con la prensa.
    Danon y Maddy-Weitzman reconocieron que Marruecos aún no abrirá una embajada en Israel sino que primero buscará restaurar el nivel de diplomacia que existía antes del año 2000.
    “Tendremos representantes diplomáticos y vuelos directos. Nuestro objetivo final son las relaciones diplomáticas plenas con una embajada israelí en Rabat”, dijo Danon, cuyo padre y suegros eran de ascendencia marroquí.
    Además, el diplomático indicó que espera “más países árabes que normalicen las relaciones con Israel porque es importante para nosotros exportar más conocimiento, construir más puentes y desarrollar relaciones con más países de la región”.
    Mientras tanto, el 12 de diciembre Israel anunció la normalización de relaciones con Bután, una pequeña nación entre China e India cuya religión mayoritaria es el budismo.
    Sobe esto, Danon dijo que no hay conexión entre los acuerdos de Marruecos y el país de Asia. “Bután no está ansioso por establecer relaciones exteriores en general por lo que con esto envía un mensaje importante, el del compromiso oficial con Israel”, aseguró.
    Finalmente, el ex embajador señaló que de los 193 estados miembros de la ONU, Israel ya tiene relaciones oficiales con cerca de 170. “Con muchos otros tenemos relaciones que no son públicas”, concluyó.
    ISRAEL21C, 15 dic. 2020
    #SaharaOccidental #WesternSahara #Polisario #Maroc #Morocco #Marruecos
  • Morocco''s police disperse protest against ties with Israel

    Rabat, Dec 15 (AP) Moroccan authorities dispersed a group of activists who tried to hold a protest outside the parliament building in the capital to denounce the country”s recent decision to establish diplomatic relations with Israel. Dozens of police officers in riot gear were mobilsed to push protesters away from parliament in Rabat. Demonstrators wanted to show solidarity with Palestinians and reject the normalisation of ties between Rabat and Tel Aviv.

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    Tags : Maroc #Marruecos #Morocco #Israel #USA