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  • Growing interest in Nature-based Solutions among Tunisian conservation actors

    On the 27th anniversary of the International Biodiversity Day (22 May), the Tunisian Ministry of the Environment organized a videoconference last 20 May in collaboration with the Directorate General of Forests and the Ministry of Health, IUCN-Med, WWF’s office in Tunisia, the Regional Activity Center for Specially Protected Areas of the Barcelona Convention…

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    Tags : Tunisia, Nature-based Solutions, Biodiversity, 

  • Violence against women in times of confinement in Algeria

    Often wife, husband, children, mother-in-law, father-in-law and sometimes even brother-in-law and sister-in-law live together in a small and precarious space. Everything is suddenly exacerbated because one has lost the small job…

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    Tags : Algeria, women, violence,

  • Maroc : Le pillage de la RASD ne remplit plus les caisses du Makhzen

    La machine de propagande du makhzen, chargée généralement d’étouffer toute voix dénonçant l’illégalité de l’occupation des territoires du Saharaoui, est également appelée à soigner l’image du royaume. Très souvent, des articles de presse et des reportages vantant la réussite politique et économique du royaume de Mohammed VI sont diffusés sur différents supports.

    Mais la crise du covid-19 a vite fait de rappeler la réalité aux marocains. Dès le début de la pandémie, le Maroc va solliciter une aide du FMI en recourant à la ligne de précaution et de liquidité d’un montant de 3 milliards de dollars. Mais le gouvernement marocain a besoin de plus d’argent pour faire face aux conséquences économiques de la pandémie. Selon le gouvernement marocain d’autres demandes de crédits seront faites auprès d’autres institutions financières internationales tout au long de l’année en cours.

    La raison, le Maroc à une dette extérieure de 34 milliards de dollars et doit payer 4,15 milliards de dollars à de service de la dette en 2020. Face à cet endettement plus ou moins élevé, le Maroc ne dispose pas d’importantes réserves de change. Ces dernières s’élevaient à 24,4 milliards de dollars à fin février 2020, alors que l’Algérie dispose de 60 milliards de dollars. Mais la situation se complique davantage quand on aborde la structure du commerce extérieur de nos voisins de l’ouest. Le déficit commercial des biens s’est élevé à plus de 21 milliards de dollars en 2019, alors qu’il n’a été que de 6,11 milliards de dollars pour l’Algérie.

    Les performances économiques du Maroc, tant chanté par le makhzen, étale au grand jour une fragilité structurelle. L’économie marocaine doit importer deux dollars pour exporter un seul dollar. Ce lourd déficit du commerce extérieur des biens est plus ou moins atténué grâce aux rentrés en devises du tourisme et des transferts de l’argent de la diaspora. Enfin, les investissements directs étrangers ont chutés de 45% en 2019 pour n’atteindre que 1,8 milliards de dollars. Remettant en cause l’attractivité de l’économie marocaine.

    Le gouvernement marocain s’attend à une année très difficile sur le plan économique et social. La sécheresse qui frappe l’agriculture va réduire du tiers la production céréalière. Les principaux secteurs économiques exportateurs sont presque à l’arrêt. Le tourisme sera long à la reprise vu que les principaux pays émetteurs maintiennent leurs frontières fermées. Tandis qu’on s’attend à une baisse mondiale des transferts d’argent des émigrés de l’ordre de 20%. Une situation tellement critique que le gouvernement marocain n’a d’autres choix que de s’endetter encore plus.

    Puis il y a le Sahara occidental. La colonisation de ce territoire coute cher à Rabat. Le mur qui sépare les territoires libérés de ceux occupés par le Maroc, long de2700 kilomètres, doit être régulièrement entretenu. Des dizaines de milliers de soldats marocains, avec leurs équipements, sont mobilisés tout au long de ce mur. Le gouvernement accorde des avantages financiers pour encourager les marocains à s’implanter dans les territoires occupés pour modifier la démographie.

    La facture est tellement élevées que les richesses pillées du Sahara occidental, phosphate et poissons, ne couvrent que faiblement les dépenses engagées par le palais royal pour maintenir la colonisation d’une partie des territoires Sahraouis. A titre d’exemple, les exportations de phosphate du Sahara occidental n’ont rapportés que 90,4 millions de dollars en 2019 contre 164 millions de dollars en 2018, tandis que le pillage des ressources halieutiques a généré 100 millions de dollars la même année. Ces montants sont loin de couvrir le cout annuel de la colonisation, qui est en réalité supporté par le peuple marocain.

    Le Jeune Indépendant, 20 mai 2020

    Tags : Maroc, Sahara Occidental, Makhzen, Front Polisario, phosphates, pillage, ressources naturelles, armée, mur de la honte,

  • Sáhara Occidental: la nación despojada

    Desde hace décadas, el pueblo saharaui demanda su soberanía y libertad, oprimida por el reino de Marruecos en complicidad con la Unión Europea.
    Por Guadi Calvo para Línea Internacional
    Un leve roce diplomático entre Argelia y la monarquía alauita marroquí trajo a la memoria de algunos la tragedia del pueblo saharaui, que en 1975 fue despojado de gran parte de su territorio. Fue el recién instalado rey Juan Carlos, quien prácticamente estrenó su reinado con una traición a su mentor, el genocida Francisco Franco -quien había acordado la independencia de la colonia de África Occidental-, que intentó evitar una encerrona que Estados Unidos preparaba con Marruecos para apoderarse de esos 266 mil kilómetros cuadrados, de piedra y arena, pero con un subsuelo de importantes yacimientos de fosfatos, hierro, petróleo y gas. El Sahara Occidental tiene más de 1.000 kilómetros de costa sobre el océano Atlántico, y se ubica frente a uno de los bancos de pesca más ricos del mundo, hoy explotados fundamentalmente por empresas marroquíes y españolas. Aquel territorio, de un tamaño similar a Nueva Zelanda, en aquel mundo de la Guerra Fría era clave desde su posición geoestratégica, ya que representaba una de las puertas a un continente en que muchas de sus naciones, en pleno proceso independentista, guerras y revoluciones, veían en Cuba y la Yamahiriya (Estado de masas) con que el joven coronel Mohammad Gadaffi impulsaba a Libia, un destino que otras muchas naciones podían aspirar.
    Para consumar el despojo al pueblo saharaui, también intervino Francia que, como siempre, cuando en algún despacho del Eliseo se pronuncia la palabra “África”, muchos sufren convulsiones concupiscentes, por lo que hizo jugar Mauritania, su ex colonia, para intervenir en el conflicto que se avecinaba.
    Marruecos resultó el gran ganador de este robo, literalmente a mano armada, contra una nación que se estaba apenas reconociéndose después de casi 120 años de dominación española. Hoy, a más de cuatro décadas de dicho saqueo, nadie -tal como sucede con los palestinos, los tuareg o los kurdos- levanta su voz por los derechos conculcados.
    La usurpación de los territorios saharauis fue fríamente planeada en una serie de reuniones, que terminaron con un pacto secreto y siniestro entre Henry Kissinger, el entonces jefe del Departamento de Estado norteamericano, el rey Hassan II, padre del actual monarca de Marruecos Mohamed VI, y Juan Carlos I de España. El acuerdo consolidó lo que se conoció como la Marcha Verde, un espasmódico desfile por el desierto de uno 25 mil soldados del ejército marroquí, acompañados por unos 300 mil campesinos pobres y todo tipo de menesterosos a los que se les había prometido tierras, tras la ocupación de unos 200 mil kilómetros cuadrados de la parte norte de la joven RADS (República Árabe Democrática Saharaui). Pero ningún campesino marroquí recibió un metro de tierra y todos volvieron a su pobreza, al tiempo que Marruecos, junto a Mauritania, libraba una guerra contra el Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro), que se extendió desde 1975 a 1991, en el que murieron uno 5.000 milicianos, cerca de 4.000 civiles saharauis y unos 10.000 soldados de ambos ejércitos. En 1980, Rabat comenzaría a construir un muro que separó para siempre al pueblo saharaui. En la actualidad, la RADS tiene poco más de 500.000 ciudadanos: unos 320.00 viven en las regiones costeras de los yermos 70 mil kilómetros, que pudieron conservar tras el asalto y en la capital del país, Aaiún; otros casi 200.000 habitan los campamentos de Tinduf, sur de Argelia, donde se hacinan en el exilio desde 1975, sin ninguna posibilidad de retornar a su patria, con recursos mínimos para apenas sobrevivir, manteniéndose gracias a la cooperación internacional.
    El muro de la vergüenza, como también se lo llama, fue construido con el asesoramiento técnico de Israel y la financiación de Arabia Saudita. En realidad, es un sistema de ocho muros con una extensión total de 2.720 kilómetros, protegido por 160 mil efectivos del ejército marroquí, y un sistema de radares y drones de última generación; además, hay un campo minado, que se considera el más grande del mundo, con un número desconocido de explosivos antipersonales, aunque se calculan entre 10 y 40 millones, sembrados a lo largo del muro.
    Tras los acuerdos de un alto el fuego entre el Polisario y Rabat, en 1991, la situación ha quedado congelada. Marruecos, que considera el Sáhara Occidental como parte indivisible de su territorio, solo ofrece al pueblo saharaui un sistema de autonomía bajo la soberanía marroquí. Al mismo tiempo, el Polisario lo rechaza ciñéndose a la resolución 3.437 aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en 1991, en que se insta a Rabat a “poner fin a la ocupación militar del Sáhara Occidental y negociar con el Frente Polisario, como representante legítimo del pueblo saharaui”. En esa resolución también se exige “un alto el fuego y un referéndum sobre autodeterminación de ese pueblo”, algo que sigue sin cumplirse, mientras que la ONU todavía clasifica a la patria saharaui como un “territorio no autónomo”.
    La impunidad es el mejor armamento del que dispone Rabat para consolidar el despojo a la hora de ignorar cualquier reclamo del pueblo saharaui. Por esto, cualquier declaración o acto a favor de la RADS es tomado como un ataque directo a Marruecos. El incidente diplomático de la semana pasada tiene como centro un informe titulado Aspectos del derecho internacional en el conflicto en el Sáhara Occidental, con fecha de marzo de 2019, que según algunos fue producido por los servicios de investigación del parlamento alemán, en el que se trata la presencia marroquí en el territorio reclamado por la nación saharaui como “anexión y ocupación”. Lo que ya señalaba en 1979 la resolución de Naciones Unidas.
    Marruecos expresó su fastidio tras la publicación del informe, el que según la agencia oficial informativa del reino alauita había sido filtrado por Argelia con datos “falsos” aportados por el Polisario.
    Las relaciones entre Rabat y Argel se siguen tensando tras conocerse que el 14 de mayo pasado habían llamado al embajador marroquí en Argelia, tras haberse conocido una declaración del cónsul de ese país en la ciudad de Orán, en una reunión con ciudadanos marroquíes varados tras el cierre de fronteras a raíz de las medidas de combate contra el COvid-19. El diplomático de Marruecos dijo: “Estamos en un país enemigo, lo d
    igo francamente”. Lo que no deja de ser del todo verdadero, ya que las relaciones entre ambas naciones magrebíes son muy tensas debido al conflicto en el Sáhara Occidental, por lo que los casi 2.000 kilómetros de frontera común continúan cerradas desde 1994.
    La cuestión del Estado del Sáhara Occidental tiene la oposición de Marruecos desde hace décadas, y se manifiesta contra los separatistas del Frente Polisario, apoyados por Argelia. Esta vasta área desértica, bordeada por el Atlántico, está controlada en gran medida por Marruecos, que ofrece un plan de autonomía bajo su soberanía. El Polisario exige un referéndum sobre la autodeterminación. Las negociaciones lideradas por las Naciones Unidas se han estancado durante varios meses.
    En diciembre pasado, con la llegada del nuevo presidente argelino Abdelmadjid Tebboune, el rey Mohammed VI hizo un llamamiento para abrir una “nueva página” en las relaciones entre ambas naciones, lo que en los hechos no se ha constatado.
    Europa, por su parte, tampoco atiende los pedidos saharaui, y beneficia de manera contaste las pretensiones marroquíes. Por ejemplo, en enero 2019 el Parlamento Europeo (PE), con sede en Estrasburgo, votó un texto en el que extiende al territorio en disputa del Sáhara Occidental los aranceles aduaneros preferenciales otorgados a Marruecos, reconociendo de hecho la autoridad de Rabat sobre esas áreas todavía en disputa, marcando de qué lado está la Unión Europea (UE). Sin duda, el acuerdo tiene un ojo puesto en la situación en Marruecos que, al igual que Libia, se ha convertido en la puerta de entrada a Europa, por la que la UE entregó unos 100 millones de euros a Rabat “para la gestión de las fronteras marroquíes”. Expertos estiman que Marruecos pudo evitar la llegada entre 2019 y 202o de unos 75 mil refugiados, de los que nada se sabe ahora.
    Este tipo de “favores” de Marruecos a la UE es lo que permite a Mohamed VI llevar a cabo acciones como la de declarar, en enero pasado, las aguas del Sáhara Occidental un espacio marítimo propio, con jurisdicción legal de Marruecos sobre el área marítima, desde Tánger (al norte) hasta Lagouira, en Mauritania (al sur), lo que fortalece su presencia en los territorios saharauis sin ningún respeto a los derechos. Las propias declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, dejan en claro su intencionalidad: “Estas leyes apuntan a actualizar el arsenal legal nacional, respecto a la soberanía total del reino sobre sus fronteras efectivas de tierra y mar”. Despojando, en este caso, a los saharauis de sus soberanía sobre las 350 millas náuticas de la plataforma continental.
    Mientras tanto, naciones africanas como Comoras, Gambia, Guinea y Gabón han abierto recientemente representaciones diplomáticas en Rabat, apoyando la marroquidad del Sáhara Occidental, con lo que el despojo total de la nación saharaui estaría completo.
    *Por Guadi Calvo para Línea Internacional / Foto de portada: Fran García
    La Tinta, 21 mayo 2020
    Tags : Sahara Occidental, Frente Polisario, Marruecos, colonización, descolonización, autodeterminación, 
  • Sahara Occidental : Les raisons d’un exil

    Occupé par le Maroc depuis 1975, le Sahara occidental est, selon l’ONU, le dernier territoire à décoloniser en Afrique. Pour imposer sa souveraineté contestée, le royaume use de la stratégie du fait accompli en militarisant et en peuplant la zone, tout en exploitant illégalement les ressources naturelles. Celles et ceux qui luttent contre cette colonisation s’exposent à des violences policières systématiques et à de lourdes peines de prison, ce qui les pousse parfois à l’exil. C’est le cas de Fatimatou Iaazza, militante indépendantiste sahraouie, arrivée en France à la mi-mars.
    Je rencontre Fatou à Paris en novembre 2018. Tout juste âgée de 20 ans, elle s’efforce de sensibiliser les Français au sort des Sahraouis au cours d’une tournée express : Paris, Grand Est, Normandie, Bretagne. Lourde tâche, tant les médias et les politiciens français ignorent le sujet ou prennent largement parti pour le Maroc. En février 2019, tandis que je suis en mission d’observation dans les territoires occupés, Fatou me met en contact avec des activistes à Laâyoune et Smara. En raison de mon expulsion par la police marocaine [1], je ne pourrai malheureusement pas la rencontrer à Tan-Tan où réside sa famille [2].
    Lorsque j’apprends en mars dernier que Fatou est à Paris et demande l’asile politique, je suis stupéfait. Que lui est-il arrivé ?
    Un ami qui prend vingt ans
    « Ma famille a toujours été pour l’indépendance du Sahara occidental, commence-t-elle. Mon grand-père s’est engagé au sein du Front Polisario [3] et a été estropié par une mine marocaine en 1987 au cours de la guerre d’indépendance [4]. Mon père est un défenseur des droits humains, je le considère comme un modèle. Il a été arrêté en 2004, en 2006 et la dernière fois en mars 2008. On l’a accusé d’être responsable de la mort d’un policier lors d’une manifestation à Tan-Tan le 28 février 2008. Il n’était pas à cette manifestation, mais il a été torturé puis condamné sans la moindre preuve à 15 ans de prison. Aujourd’hui encore, mon père est en détention à Bouizakarne, au Maroc. J’avais 10 ans le jour de son arrestation et ma sœur cadette était un bébé. »
    Côté militantisme, Fatou n’est pas en reste : « Je suis membre de l’Association pour la protection des détenus sahraouis dans les prisons marocaines. J’ai également participé à l’organisation de plusieurs manifestations à Tan-Tan et à Laâyoune, la capitale des territoires occupés. En avril 2018, c’est là que nous avons organisé l’accueil de Horst Köller, l’envoyé personnel du secrétaire général des Nations unies pour le Sahara occidental. C’était sa première visite sur place. Ce jour-là, j’ai été battue dans la rue par la police puis transférée à l’hôpital. À Laâyoune, où j’ai fait mes études d’assistante sociale, nous manifestions très souvent : il ne se passait pas une semaine sans que nous ne sortions dans la rue avec des drapeaux. »
    En mars dernier, invitée en Espagne par Amnesty International, Fatou participe à un séminaire sur les droits de l’Homme au Sahara occidental, à l’Université de Jaén. Depuis l’Andalousie, elle apprend qu’un autre militant sahraoui, Khatri Faraji, vient d’être condamné à vingt ans de prison ferme à l’issue d’une parodie de procès [voir encadré]. « Khatri est un ami, nous avons participé à de nombreuses actions ensemble, à Tan-Tan et à Smara. J’ai été très choquée, car j’ai toujours pensé que nous avions le même destin. »
    « J’ai pris la menace au sérieux »
    À son retour à Casablanca, ses bagages sont fouillés, puis elle est longuement interrogée dans une petite pièce de l’aéroport et menacée d’être arrêtée à son arrivée à Laâyoune. « Je savais qu’il est plus facile d’arrêter les activistes au Sahara occidental que dans cet aéroport sous le regard d’étrangers, explique Fatou. C’est pourquoi j’ai pris au sérieux la menace de la DGST [5] et malgré mon billet sur un vol dans la soirée pour Laâyoune, j’ai décidé de rester à Casablanca jusqu’à ce que la situation se calme. Le lendemain ma mère m’a appelée et m’a dit que la police était à ma recherche, qu’elle avait encerclé et fouillé la maison. J’ai eu très peur et j’ai appelé mon oncle pour lui demander conseil. Il m’a dit qu’il ne voulait pas que je connaisse le sort de mon père ou de Mahfouda Lefkir [voir l’encadré]. Il m’a suggéré de m’enfuir en France pour éviter l’arrestation et les traitements qui vont avec. J’ai accepté par peur de la torture. Je suis jeune, je veux vivre. »
    Le 10 mars dernier, Fatou, dont le visa Schengen est encore valide, prend le bus pour Tanger puis monte dans un camion de marchandises qui la dépose à Paris six jours plus tard. Depuis, elle est hébergée par une cousine qui vit dans l’Eure, avec son mari et leurs trois enfants.
    La jeune femme a entamé la procédure de demande d’asile. En attendant son audition par l’administration, elle aide les enfants du couple à suivre l’école à distance pendant le confinement.
    Intimider, emprisonner, forcer à l’exil : le Maroc affaiblit la résistance sahraouie en privant sa jeunesse de perspectives. Une stratégie coloniale dont a largement usé la France en son temps.
    Nicolas Marvey
    CQFD, mars-juin 2020
    Tags : Maroc, Sahara Occidental, Front Polisario, répression, Fatimatou Iaazza, 
  • UN experts probe dispatch of Russian-made warplanes to Libya

    UN experts are investigating the suspected deployment of at least eight Russian-made fighter jets to Libya in support of renegade general Khalifa Haftar, diplomats and people briefed on the matter said. If confirmed, the aircraft, which the experts suspect came from Syria, would be the latest…

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  • Maroc : Le coronavirus fait perdre six points de PIB au pays

    Les deux mois de confinement imposé au Maroc pour lutter contre la pandémie de coronavirus représentent six points de produit intérieur brut (PIB), a annoncé mardi le ministre marocain de l’Economie. «Cela se traduit par la perte de 1 milliard de dirham (environ 930 millions d’euros) pour chaque jour de confinement», a précisé Mohamed Benchaâboun devant le Parlement.

    Le Maroc, qui a enregistré officiellement 7 023 cas de contamination et 193 décès au total, a imposé un confinement général le 20 mars, prolongé jusqu’au 10 juin et renforcé par un couvre-feu nocturne pendant le Ramadhan.

    Les milieux économiques préconisaient de lever le confinement le plus rapidement possible mais leurs préconisations n’ont jusqu’ici pas été suivies. Durant les quatre premiers mois de l’année, les exportations ont baissé de 61,5%, avec une moyenne de 90% en avril pour l’automobile, l’aéronautique, le textile et l’électronique, a déclaré le ministre.

    Autre secteur clé de l’économie du royaume, le tourisme a vu ses recettes plonger de 60% en avril, alors que le pays a verrouillé ses frontières à la mi-mars et suspendu tous ses vols internationaux. Les pertes pour les recettes du trésor sont, elles, estimées à 500 millions de dirhams (46 millions d’euros) pour chaque jour de confinement, a dit M. Benchaâboun. A la paralysie économique provoquée par la pandémie s’ajoute une «baisse de la valeur ajoutée agricole» en raison d’un déficit pluviométrique, a rappelé le ministre.

    Les dérogations spéciales sur les restrictions de déplacements permettaient théoriquement aux entreprises de fonctionner normalement. Mais environ 950 000 salariés sont temporairement en arrêt de travail et au moins 4,3 millions de familles privées de revenus tirés du secteur informel ou d’emplois précaires.

    Tags : Maroc, économie, pandémie, covid19,

  • A polarised nation during a global pandemic: the libyan predicament

    War-torn and deeply polarised since the 2011 overthrow of Gaddafi’s 42-yearlong dictatorship, Libya’s civil society organisations have taken on the difficult task of supporting the transition of their nation towards a unified and resilient society. As the country’s opposing national…

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    Tags : Libya, pandemic,

  • Libya: From Civil War to Regional Conflict?

    A low-intensity civil war has been raging in Libya since after its 2011 revolution. The situation escalated in 2014 after Islamists ignored the results of parliamentary elections and forced the parliament and internationally recognized government to seek refuge in eastern Libya…

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    Tags : Libya, civil war,